Danilo apoya el 4 por ciento. ¿Por qué atacarlo?
Los gobiernos rebotan a sus oponentes, sea aquí o en cualquier otro lugar del mundo. Solo que a unos lo hace sin guardar la forma y a otros con disimulo.
Los opositores, por su lado, creen que la clave de su éxito es que les nieguen un derecho o maltraten de manera pública. Entonces, lo que pueden hacer derecho, lo intentan torcido.
La idea es provocar, y que la reacción sea contraria a sus intereses, pues así destacan ante la opinión pública como víctimas.
Por ejemplo, la entidad que se quejó de que no la dejaron entrar a tiempo al Palacio porque exhibía un logo del 4 por ciento.
Se olvida, y al parecer a posta, que quien está al frente del gobierno es Danilo y no Leonel, y que era Leonel que ponía reparos al 4 %.
Si Danilo hizo compromiso como candidato y lo reiteró como Presidente, de manera que empiece a aplicarse como ley y deje de ser consigna, se hace cuesta arriba que se fastidie a sus promotores.
No obstante, hubo queja o denuncia, y hay que suponer que esa ausencia facilitó que las propuestas del gobierno pasaran sin cuestionamientos.
Un poquito de cortesía y seriedad, por favor.
Los gobiernos rebotan a sus oponentes, sea aquí o en cualquier otro lugar del mundo. Solo que a unos lo hace sin guardar la forma y a otros con disimulo.
Los opositores, por su lado, creen que la clave de su éxito es que les nieguen un derecho o maltraten de manera pública. Entonces, lo que pueden hacer derecho, lo intentan torcido.
La idea es provocar, y que la reacción sea contraria a sus intereses, pues así destacan ante la opinión pública como víctimas.
Por ejemplo, la entidad que se quejó de que no la dejaron entrar a tiempo al Palacio porque exhibía un logo del 4 por ciento.
Se olvida, y al parecer a posta, que quien está al frente del gobierno es Danilo y no Leonel, y que era Leonel que ponía reparos al 4 %.
Si Danilo hizo compromiso como candidato y lo reiteró como Presidente, de manera que empiece a aplicarse como ley y deje de ser consigna, se hace cuesta arriba que se fastidie a sus promotores.
No obstante, hubo queja o denuncia, y hay que suponer que esa ausencia facilitó que las propuestas del gobierno pasaran sin cuestionamientos.
Un poquito de cortesía y seriedad, por favor.