El Espía
Los ojos del mundo (se puede decir así sin exagerar) estaban el domingo puestos sobre Venezuela, a la espera el cataclismo que vaticinaron algunos. Para sorpresa, en un par de horas luego del cierre de las urnas todo estaba definido, sin que se ejerciera el derecho al pataleo. Capriles, de manera inteligente, le economizó días de zozobra a los venezolanos, y rápidamente se montó en sus más de 6 millones de votos para erigirse, merecidamente, en líder de la oposición. ¡Cuánto les falta por aprender a políticos dominicanos y a sus asesores!
Diario Libre
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