La XI Bienal Internacional de Arquitectura de Santo Domingo -BIASD- de este año se dedica a España. Alguna gente nos pregunta por qué a España. Pretendemos explicarlo ahora…
Colocada geográfica y fortuitamente en la ruta de enlace oceánico de la Europa sin mares, España consolidaba su ingreso al mundo moderno en el momento crucial de los descubrimientos y desde antes, y también desde entonces, la producción de formas arquitectónicas identifican su historia.
Recintos religiosos y militares románicos, palacetes y fortificaciones medievales, monasterios y conventos eclesiales barrocos, templos y retablos renacentistas, fueron fortaleciendo esa imagen que se robustecía conforme transcurría el tiempo camino hacia la contemporaneidad.
En los últimos años del siglo XX, referidos estos a las décadas cruciales que escindieron políticamente el país, tras el proceso heredado en los albores del mismo siglo, produjeron una explosiva presencia de resultados arquitectónicos que, ideológicamente, estuvieron basados en el arte, las ciencias y las tecnologías.
Quedó así apuntalada una España en competencia, a nivel mundial, y entre los países industrializados. En 30 años, España ha dado el gran salto hacia el protagonismo y hoy se impone liderando las formas y los espacios en consonancias de usos y adecuados materiales que generan apropiados recursos destinados al bienestar humano.
El turismo, la hotelería, la industria, los aeropuertos, los museos, los centros comerciales, de entretenimiento y diversión; los deportivos (olímpicos algunos), los educativos, en fin, todo lo cultural, encuentra una España con otra identidad ya no de referencias ancestrales.
Sin alardes, más bien con mesura, entre ahorros y reflexiones, el optimismo arquitectónico de finales del siglo pasado produjo corrientes de pensamiento positivistas que descollaron hacia un regionalismo crítico sometido a prueba por las expansiones desarrollistas de las ciudades que hicieron camino andando entre iniciativas descollantes y generando los "efectos" urbanos más atrevidos (Barcelona, Bilbao, Sevilla…)
Cuando en el año 2006 hacíamos en Santo Domingo la VIII Bienal de Arquitectura, en el MOMA, de New York, entre el 12 de febrero y el 1 de mayo, se le dedicaba la exposición On-Site: New Architecture in Spain. El MOMA definía a España como un país que se había convertido -en los últimos años- en un centro internacional de innovación y excelencia arquitectónica como demuestra el hecho de que siete premios Pritzker (Rafael Moneo, Álvaro Siza, Thom Mayne, Zaha Hadid, Jacques Herzog, Pierre de Meuron, Frank Gehry y Rem Koolhaas) habían sido seleccionados para participar de esa exposición por sus obras levantadas en España. Terence Riley, a cargo del Departamento de Arquitectura y Diseño del MOMA, se despidió de la institución con esta exposición y comentando: "No hay un estilo español en arquitectura, no existe. Pero lo que sí hay en España actualmente es un porcentaje muy elevado de calidad en los proyectos, más que en ningún otro sitio del mundo". (Wikipedia)
¿Usted quiere confirmarlo? Visite entonces la XI BIASD que abre al público la noche del viernes 3 de noviembre (Día de la Arquitectura Dominicana, mediante decreto 503-'88) y cierra el 27 de enero del 2013. Allí encontrara varias exposiciones, nacionales e internacionales, entre las que estará la de confrontación de proyectos y obras en arquitectura y urbanismo optando por las premiaciones nacionales (consistente en un millón y medio de pesos), la representativa de la VII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (2011), los premios de la XII Bienal de Arquitectura de Puerto Rico (2011), la retrospectiva de las diez anteriores bienales (1986-2010) de Arquitectura de Santo Domingo, la muestra de reconocimiento a la vida y obra del arquitecto Antonio Casasnovas Giudicelli, y las conmemorativas (póstumas) en homenaje de recordación a los arquitectos, Pablo Morel Mercado (1953-2011) y Eduardo Rozas Aristy (1942-2012), ambos dominicanos, y la del arquitecto puertorriqueño Héctor Arce Quintero (1952-2011).
Como novedad, en Novo Centro será montada la exposición estudiantil, que tendrá esta vez, el aval de las escuelas de arquitectura de las universidades nacionales, de tal manera que los proyectos de tesis allí presentados contengan la calidad esperada, optando así por los premios de la Fundación José Antonio Caro Álvarez.
Una fiesta de casi tres meses que comprometerá los sentidos, retando las sensibilidades humanas porque tendrá un extenso ciclo de conferencias, paneles de discusiones y presentaciones sobre el cine en la arquitectura (o lo inverso).
Y todo esto empezará a ocurrir, como bálsamo, dentro de "la tregua" de los cien días (justo a los 89) que algunos le han querido dar al nuevo gobernante que conduce, con un viejo gobierno, los destinos del país; "tregua" en la que sin embargo, con o sin errores, los unos y los otros han introducido a la palestra un amplio tema de debate con el asunto de la reforma y/o pacto fiscal, como para no dejar pasar desapercibido los cien días famosos…