Cada grupo que se forma implica fragmentación
Cada nuevo grupo que se forma en el PRD constituye en la práctica otra manera de patinar en el mismo hoyo. O como se dice en el hablar dominicano, enchivarse.
Todo núcleo que se organiza dentro de un partido, no importa quiénes lo integren o qué bandera levanten, implica fractura, segregación.
La llamada Nueva Mayoría no es la excepción. Como los vestidos de muchacha pobre que se hacen con retazos, con pedazos de tela, que no tienen (necesariamente) que ser sobrantes.
Cansados de una larga espera, y sin la paciencia de Miguel y de Hipólito, abandonan sus respectivas buenas casas y construyen una de ramas encima de un palo.
Tarzán vivía así y era el Rey de la Selva.
Ahora bien, como sucede muchas veces en política, ven el árbol pero se olvidan del bosque. El hecho de juntarse demuestra que nada es imposible.
Ni siquiera entre Hipólito y Miguel.
Los terceristas fueron enemigos entre sí, y se desearon la muerte de muchas maneras, y ahora andan de manos como niñas buenas en el recreo. O abrazándose en horas de clase.
Si ellos pudieron ¿por qué Hipólito y Miguel no?
Cada nuevo grupo que se forma en el PRD constituye en la práctica otra manera de patinar en el mismo hoyo. O como se dice en el hablar dominicano, enchivarse.
Todo núcleo que se organiza dentro de un partido, no importa quiénes lo integren o qué bandera levanten, implica fractura, segregación.
La llamada Nueva Mayoría no es la excepción. Como los vestidos de muchacha pobre que se hacen con retazos, con pedazos de tela, que no tienen (necesariamente) que ser sobrantes.
Cansados de una larga espera, y sin la paciencia de Miguel y de Hipólito, abandonan sus respectivas buenas casas y construyen una de ramas encima de un palo.
Tarzán vivía así y era el Rey de la Selva.
Ahora bien, como sucede muchas veces en política, ven el árbol pero se olvidan del bosque. El hecho de juntarse demuestra que nada es imposible.
Ni siquiera entre Hipólito y Miguel.
Los terceristas fueron enemigos entre sí, y se desearon la muerte de muchas maneras, y ahora andan de manos como niñas buenas en el recreo. O abrazándose en horas de clase.
Si ellos pudieron ¿por qué Hipólito y Miguel no?