El dinero de otros
Los gobiernos, hay que recordarlo, manejan nuestro dinero. Los gobiernos no producen lo que necesitan para existir. Lo hacen de lo que producen los otros. Los otros somos los ciudadanos. La idea básica es que decidimos transferir, a través de impuestos, una parte de nuestra riqueza para ser gastada o invertida en los temas de interés colectivo que no pueden ser abordados de forma privada. El presupuesto del país, básicamente, está compuesto en cada una de sus partidas con dinero ajeno. El administrador de lo ajeno debe ser escrupuloso y rendir cuentas. ¿Cómo es posible que se dilapide sin consecuencias? hfigueroa@diariolibre.com
Diario Libre
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