El Espía
En sus discursos de ayer, Miguel Vargas e Hipólito coincidieron en lo básico: que hay que pactar la reforma, aunque Vargas orientó a sus diputados a que voten en contra, mientras Hipólito no bajó línea. Fueron dos piezas diferentes, porque Vargas tenía un tono moderado, y Don Hipo estuvo más catastrófico y de barricada con su apoyo a la resistencia ciudadana y sus denuncias por "la falta de oportunidades de jóvenes y mujeres", y los "niños que reciben clases debajo de árboles", y "los enfermos que abarrotan los hospitales y no encuentran medicamentos ni atenciones", sin olvidar "el abandono de los sectores productivos".
Diario Libre
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