equilibrio
Para la sociedad o país, el destino surge del arreglo social, político y económico existente, de manera que para dirigir o modificar el destino se requiere someterse a un ordenamiento. Este ordenamiento no puede ser arbitrario ni medalaganario, sino en base a reconocer las fallas y deficiencias con la finalidad de corregirlas o superarlas. Por ejemplo, sabemos que el clientelismo es nefasto, que la corrupción se apoya en el clientelismo, que el gobierno no debería ser un botín de guerra. Lo más importante es que nuestros políticos han mostrado y demostrado una gran incapacidad de servicio. Que son viciosos.
Destino
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