Evidentemente no sabemos mucho sobre una empresa llamada LAJUN, pero según las reseñas de nuestros diarios en los últimos días, esta empresa sencillamente nos tiene de relajo, llegando al colmo de jugar con la salud colectiva de más de 3 (tres) millones de personas en la ciudad capital.

Lo triste del caso es que LAJUN aparece como por milagro, ostentando el título de propietaria de los terrenos del vertedero de Duquesa, los cuales creíamos propiedad del inefable CEA. Consideramos que el problema suscitado de tipo sanitario-legal merece su atención, y aunque no pretendemos trazarle pautas, nos permitimos sugerirle lo siguiente:

1) Declarar de utilidad pública e interés social los terrenos del citado vertedero para ser usado como depósito de la basura del Distrito Nacional.

2) Ordenar una investigación para determinar la forma en que esos terrenos pasaron a manos de LAJUN.

Si todo está legal y justo, entonces que LAJUN continúe sus negocios y a los dominicanos que sigamos pagando las ‘’justas y legales’’ actuaciones de nuestras autoridades.

En caso contrario, reponer la propiedad de esos terrenos al pueblo dominicano y decretar la expulsión de esa empresa del país.

Los bandidos deben tratarse como bandidos, no como personas.

Ing. Héctor Rizik

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