Los mercados de buhoneros, conocidos comúnmente como “mercados de pulgas” en el país, tienen que ser organizados por los ayuntamientos, pues son un motivo frecuente de quejas de los habitantes de los alrededores de esos lugares, de entorpecimiento del tránsito y de otras complicaciones.

En todas partes del mundo, los cabildos habilitan áreas, grandes solares con carpas o sin ellas, que alquilan por días a los vendedores, convirtiéndose así en una fuente de ingresos para los ayuntamientos.

Si un cabildo habilita un local para tales fines puede celebrar varios mercados a la semana, un día de verduras y frutas, otro de ropa, etc., para facilitar las compras de la población y mejorar sus ingresos.

Si los ayuntamientos no están en capacidad de hacer eso, entonces las autoridades deben sacar de la calle a los vendedores que deben buscar cómo alquilar espacios para realizar sus negocios y pagar los impuestos correspondientes.

Es imposible mantener dos sociedades en un mismo lugar: una que se rige por la ley y la otra sin ley.

COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese