El Espía

OPINIÓN
| 22 ENE 2013, 12:00 AM

Para que vean, contra todos los vaticinios, el partido de Max Puig no se dividió, aunque su autoridad se vio cuestionada y la diferencia con que le ganó la presidencia de la organización a Onofre Rojas (apenas 24 votos) deja ver que en la Alianza Por la Democracia se ha establecido una corriente. Llamó la atención que la APD, luego de 12 años en el poder y de haber administrado muchos recursos y dirigido ministerios claves, siga siendo un partido de apenas 212 miembros. Lo que se cree es que ahora que impulsa un "camino propio", sus posibilidades de crecer están menguadas.

COMENTARIOS
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    La pregunta del día

    ¿Apoya usted la huelga de los médicos del IDSS?