El Espía

OPINIÓN |
02 JUL 2013, 12:00 AM

Desde la designación de Manuel Castro Castillo como jefe de la Policía, caminar por los pasillos del Palacio de la institución es casi imposiblem debido a la cantidad de oficiales que llegan a ponerse a la orden. También muchos civiles van allí, dizque sólo para saludarlo. Algunos oficiales generales, como el caso de Ludwing Suardí, hace tiempo que recogieron su escritorio, a la espera del sucesor. En esta misma condición están otros generales por el anuncio de Castro Castillo, de que dará prioridad a los coroneles y que "llegó sin amigos y sin enemigos".

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    La pregunta del día

    ¿Debe aceptar el Gobierno la mediación de la OEA en un diálogo entre República Dominicana y Haití?