El Espía

OPINIÓN |
28 ENE 2013, 12:00 AM

El sábado en la tarde, luego de que Danilo Medina y su comitiva abordaran el jet privado que los trasladaría a una cumbre en Chile, se creó una situación de suspenso porque no se retiraron las escalerillas. Pasaron varios minutos y nadie decía nada, pero tampoco el avión despegaba, hasta que a lo lejos, en un extremo de la pista de San Isidro se observó una figura que avanzaba a toda prisa arrastrando una maleta. Mientras más se acercaba, más se parecía a Temo. Efectivamente, el culpable del retraso era el ministro de Economía, que jadeante, penetró a la aeronave. Se dijo que los bonos de Temo están buenos, porque Danilo no se atrevió a irse sin él.

COMENTARIOS
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    La pregunta del día

    ¿Obedece el aumento de la delincuencia a una conspiración contra al jefe de la Policía Nacional?