El Espía

OPINIÓN |
21 DIC 2012, 12:00 AM

El ambiente de ayer en el Tribunal Superior Electoral estuvo de lo más movido, con acusaciones, puyas y hasta cortadas de ojo. Tampoco faltó quien recordara a los "honorables magistrados", como lo hizo Eduardo Jorge Prats, que aquellos que ayer salieron con ganancia de causa fueron los que les llamaron "sinvergüenzas y pelafustanes". Aunque Esquea se fue de allí como el jibarito, loco de contento, y la gente de Miguel con el moco pa'bajo, un sesudo analista que se encontraba en la sala audiencia dijo, para que todos escucharan, que la sentencia no busca favorecer a Hipólito y perjudicar a Miguel, sino darles un chance más, antes de que la sangre llegue al río, para que se pongan de acuerdo.

COMENTARIOS
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  • 1

    La pregunta del día

    ¿Se debe permitir que los civiles porten armas de guerra?