Esos apartamentos de mi vida...

OPINIÓN
| 28 NOV 2012, 12:00 AM

Siempre ha habido problemas con la repartición...

La democracia tiene entre sus virtudes que da derecho hasta a los necios, aunque hay necedades que se resuelven satisfaciendo la inquietud antes que se convierta en intriga.

Los residenciales Progreso, el de la Luperón y ahora el de La Fe, están dando mucho agua de beber, incluyendo a la calle que no se queda fuera de nada.

El problema es que sus beneficiarios son familiares de altos cargos del pasado gobierno o empleados de la administración pública.

Se entendía que eso era un negocio, pero ahora resulta que constituyen uno de los tantos déficit, y que en este caso, además de lo económico, está lo moral.

Lo peor es que se van diciendo muchas cosas, que no tienen que ser verdaderas, incluyendo el asunto de los costos. Quien ve esos apartamentos por dentro comprobará que no son de lujo como se ha dicho, ni que valen tanto dinero.

Se podrá cuestionar si el Gobierno debiera invertir en apartamentos, pero esa es una práctica que viene de lejos y ha servido para paliar el déficit habitacional.

En todos los casos se denuncian problemas porque aquí el que no corre vuela, sobre todo si es político.
COMENTARIOS
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  • 1

    La pregunta del día

    ¿Se manejaron correctamente los organismos de socorro frente a la tormenta Erika?