Salud|16 ene 2013, 12:00 AM|POR Himilce Tejada

¿20 años? ¡Está en la década del estrés!

A esta edad se recomienda el ejercicio, pero combinado con una alimentación balanceada.

Santo Domingo. Es una década maravillosa. El acné juvenil está desapareciendo y todo lo que se pone le queda bien. Posiblemente esté iniciando su vida laboral con muchas posibilidades de ascenso y está "viendo opciones" para su futuro.

Al cabo de un par de años, pasa balance y se ha dado cuenta de que ha trabajado en promedio 70 horas semanales y más o menos esas mismas horas ha dejado de dormir al mes por estar de fiesta en fiesta. En el ínterin, nota algunas señales de depresión temprana.

Y mientras el cuerpo y la mente juegan al desgaste, las personas en sus "20's", tienden a comer por conveniencia y con un alto componente emocional. Básicamente comen lo que quieren, cuando aparece. En general, en la dieta de los veinteañeros faltan vitaminas y minerales y sobran los azucares, las grasas y las calorías.

¿El resultado? El cuerpo se mantiene, pero no alcanza su máximo potencial. Una dieta mal administrada en los "20's" incrementa el riesgo de enfermedades, aumento de peso y ansiedad para las décadas por venir. También a los 20 es que tiene que hacerse el cambio.

Estas son algunas situaciones comunes en los "20's": No hay tiempo para comer "bien": y no quiere llevar comida de su casa. Tiene opciones limitadas para calentar, pero igual no le recomendamos comer fuera todos los días. Si lo hace, debe ser sumamente cuidadoso con lo que seleccione si de veras quiere llegar a los 30! Combine vegetales con proteínas y lleve despacio las grasas, que aunque todavía tiene el metabolismo a buen ritmo, no es bueno abusar.

Demasiado gimnasio: a mayor cantidad de ejercicio y horas de entrenamiento, aumenta exponencialmente el riesgo de lesiones. En el caso de las mujeres, son siete veces más propensas a lesionarse practicando deportes que los hombres de la misma edad.

Las proteínas son las mejores amigas de los músculos. Ayudan a construirlos y actúan como una capa protectora alrededor de tendones y ligamentos, evitando lesiones.

El tiempo de sus huesos se está agotando: a los 20 se le da el último chance para fortalecer su esqueleto. Cuando llegue a los 30, básicamente se queda con lo que pudo acumular. El calcio es un nutriente bastante común y puede incluirlo en su dieta diaria con mucha facilidad.

Si le gusta tomar leche, fantástico, sólo recuerde que debe ser baja en grasa para que le aproveche sin engordar. Si busca otra fuente respetable de calcio, eche mano del brócoli, que no solo aporta unos 43 miligramos por taza, también adiciona magnesio, vitamina K y fósforo. ¿Quiere hacerlo más interesante porque el brócoli le aburre? Saltéelo con almendras o póngale una capa de queso cheddard bajo en grasa hasta que derrita. Eso combina con todo y además, ayuda a sus huesos.

Ligeramente deprimida: sabemos que no es un término científico, pero todos entendemos de lo que se trata. A los 20, los cambios de humor son comunes y fácilmente enmascaran otro tipo de situaciones más profundas. En la generalidad de los casos, los veinteañeros agarran una bebida energizante y siguen adelante, pero solo es una medida temporal y no soluciona nada.

Los expertos recomiendan que a esta edad se incorporen semillas de linaza en la dieta. La linaza es importante por su contenido de un tipo de ácido graso que incrementa la operatividad de la corteza cerebral, ayudando en la forma en que se procesa la información, especialmente la sensorial. La linaza molida puede ser incorporada fácilmente sobre ensaladas, cereales, vegetales; o en batidas o smoothies.

Disfrute sus 20 y entienda que está de paso a otras décadas más críticas e interesantes. Recuerde que el edificio se construye sobre la zapata y de usted depende que esté lo suficientemente firme para que aguante el "chucho"

himilcetejada@live.com

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