Argentarium|21 feb 2013, 12:00 AM|POR Alejandro Fernández W./Analista Financiero

Un duro inicio de 2013

2013 inició mal. Aunque la información disponible es limitada, la que tenemos, muestra una disminución importante en la actividad económica privada. ¿Fue la peor en la historia? No. ¿Era de esperarse? Sí.

De la economía real, tenemos estadísticas del sector turismo, donde vemos que en enero la llegada de extranjeros disminuyó 1.89% comparado con igual período del 2012. Es el segundo mes consecutivo en el que vemos una disminución en este importante rubro.

Si buscamos la misma estadística de crecimiento para cada enero desde el 2003, veremos que la caída actual (1.89%) es la segunda que se registra en este mes en 10 años. Fue en enero de 2009, recién iniciada la debacle financiera mundial, el único mes donde experimentamos retroceso.

Comparando enero con diciembre, de 2013 y de los cinco años anteriores, se observa que, aunque a ritmo creciente, las visitas de extranjeros ahora son casi la mitad del pasado reciente.

El impacto de la reforma fiscal, relativamente moderado luego de tanta incertidumbre generada a partir del segundo semestre de 2012, se dejó sentir.

A nivel de los precios, sólo en el mes de enero, vimos un aumento generalizado en los precios de 1.3%, mayor al 0.9% que promedió para este mes en el período 2008-2012.

La devaluación de la moneda, que impacta el nivel de precios y que para muchos es indicador de confianza en la estabilidad, también aumentó en enero de 2013: 1.3% en un solo mes, comparado con 0.2% de años anteriores.

Sin embargo, hay que destacar que este nivel de devaluación fue acompañado de una disminución en las reservas internacionales (RIN) significativamente menor al registrado en años anteriores. Por ejemplo, en el primer mes de este años las RIN cayeron solo US$190 millones, una tercera parte de los US$591 millones en las que se desplomó en igual mes del año anterior.

Donde más claramente medimos la temperatura de la actividad económica nacional (ausente en las cifras de la DGII), es en el nivel del crédito bancario, tanto el público como el privado.

En el caso del privado, específicamente aquel denominado en RD$, se registró en el mes de enero su primera caída de los últimos 94 meses. Es decir, tendríamos que remontarnos a marzo del año 2005 para ver una caída interanual del crédito privado (en RD$ y real), como el 1.1% que registró la banca dominicana al cerrar enero de 2013.

Comparando enero con diciembre, el crédito privado en términos reales cayó 1.2%. Contrasta con la actividad del sector público, que, a pesar de iniciar la reforma fiscal en enero de 2013, amplió su apetito de crédito bancario: aumentándolo 14.8% en sólo ese mes.

En nuestra opinión, lo más preocupante es que la tendencia en la reducción (real) del crédito privado se mantiene de forma constante desde febrero de 2012, y esto a pesar de que la política monetaria se ha venido flexibilizando desde mayo de ese año. (Esta flexibilización ha significado reducciones de hasta 4% en las tasas activas.)

El contraste se hace aún más evidente cuando comparamos el ciclo actual, a partir de la flexibilización monetaria, con lo ocurrido en años anteriores. En la tercera gráfica vemos que, para esta altura del ciclo, tanto en 2005 como en 2009, ya se habían logrado aumentos sustanciales en el ritmo real del crecimiento del crédito privado (promediando 6.6%). En este período, lamentablemente, el ritmo es negativo.

Observe, finalmente, que como mostramos en la cuarta y última gráfica, las tasas pasivas "tocaron fondo" en octubre 2012 y que han aumentando en meses recientes. Hasta el momento, lo que vemos es que la banca ha absorbido estos aumentos. Pero, ¿y si comenzara a trasladarlos al usuario del crédito, aumentando las tasas activas?

¿Qué ocurrirá en los meses por venir? Si de algo podemos estar tranquilos, es que la situación actual era perfectamente predecible, tomando en cuenta el malestar económico que generó la reforma fiscal en el país.

Sin embargo, mantenemos nuestra expectativa de que, transcurrida esta primera parte de 2013, veremos una importante reactivación de la economía privada. Para lograr esto, será importante que el gobierno consolide sus finanzas públicas, tomando menos prestado de la banca local y accediendo a los mercados internacionales.

Será importante, también, que el Banco Central mantenga su política monetaria flexible, por lo menos por algunos meses más. De lo contrario, no quisiéramos imaginarnos el impacto que esto tendría sobre la actividad económica, la morosidad de la banca y las recaudaciones del gobierno durante los próximos doce meses.

diariolibre@argentarium.net / @argentarium

En el plano local, la demanda agregada estaría condicionada por el impacto del ajuste tributario sobre el consumo y la inversión privada, así como por la desaceleración del gasto público. En este contexto, las proyecciones señalan que el crecimiento del PIB real se moderaría en 2013, ubicándose en torno a 3.0%."

Banco Central de la República Dominicana

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