¡Vaya perla!
"Mi esposa, nuestros dos niños y yo vivimos de mi trabajo en la UASD y sólo por eso, más que miedo, es valor lo que tengo porque de ahí es que vivo. La universidad es del pueblo, pero ellos (estudiantes) no merecen estar dentro", Romeo Pérez, empleado UASD.
Diario Libre
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