Escasean alimentos en pueblos incomunicados

  • MOPC no había asistido ayer a las comunidades
El comercio se ha hecho nulo en los pueblos afectados.
GUAYABAL, AZUA. Los puestos de venta de provisiones del municipio Guayabal y los distritos municipales La Siembra y La Laguna, así como una decena de parajes están desabastecidos. Ya son cinco los días después de la caída del puente que cruza sobre el río La Cueva y conecta a estas comunidades de Azua con el municipio Padre de las Casas.

"Hay hambre porque no hay qué comer", dice Ariel Ramírez, padre de cuatro hijos que viven en La Siembra. "Estamos hablando de gente que vive el día a día y así mismo compra en los colmados que están vacíos", explica el alcalde de Guayabal, municipio que se encuentra a 78 kilómetros del municipio cabecera, Azua.

Mientras, provisiones tan básicas como la sal están ausentes. "Necesitamos sal", piden Benjamín Sánchez, padre de nueve en el Guayabal, e Isidro García que vive en el paraje El Desecho, "para comer, porque mientras tanto uno se agarra con un platanito", completa la frase García. Pero tampoco hay arroz, pan, leche y otros productos.

"La gente tiene miedo de cruzar el río. Yo soy del paraje de Periquito donde la lluvia dañó la agricultura", cuenta Martín Taveras Valenzuela, que se ha dedicado a cruzar personas sobre mula a través del caudal.

El problema del transporte ya obligó que tres parturientas fueran trasladadas en helicóptero durante el fin de semana y aunque en el hospital municipal hay medicamentos, los pacientes con complicaciones mayores tienen que cruzar en mula. El comercio en sí esta paralizado. "Mientras no haya camiones pasando no hay dinero", exclama Virgilio Santos de los Santos, "hay poco que hacer".

Los trabajos para reconectar a las comunidades con Azua se realizan con una pala mecánica por lo que se estima pasarán varios días antes de que puedan cruzar camiones y camionetas. La misma pala es la que sirve para pasar motores, bultos grandes y varias personas a la vez.

Sin respuestas de MOPC

El alcalde de Guayabal dijo que se habían comunicado con la dirección de puentes y caminos vecinales del Ministerio de Obras Públicas, que les había prometido ayuda; pero hasta ayer en la tarde la asistencia era invisible.

El puente badén que se derrumbó tiene problemas recurrentes ante el paso de fenómenos atmosféricos. Fue construido en 1980, su sistema ya está desfasado. A la vez, la carretera Padre de las Casas-Guayabal avanza con suma lentitud tras ser iniciada en 2004. Es una obra de unos 15 kilómetros de longitud.
20101109 http://www.diariolibre.com

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