Haitianos en posición de ataque en Santiago

Santiago, 29 de marzo de 1844. Las patrullas de reconocimiento enviadas por el General José María Imbert, han regresado en la madrugada de hoy, informando que los ejércitos haitianos han acampado en La Otra Banda y en Gurabito. Las patrullas, dan cuenta de que, por los aprestos, el ataque a la ciudad parece inminente.
Los responsables de estas patrullas, el comandante M. M. Frómeta y el Dr. Bergés, regresaron a la ciudad, luego de reconocer los alrededores. Han informado a las autoridades que las fuerzas haitianas que se encuentran en el lado de La Otra Banda, han acampado al suroeste de la ciudad, cerca del Paso de la Canoa.
Las tropas haitianas que tomaron el camino de Navarrete, han levantado su campamento a orillas del río Gurabo, muy cerca de Gurabito.
Por estas informaciones, los encargados de la defensa dominicana han podido prever que los haitianos dividirán su ataque en dos flancos: uno que atacará el fuerte Dios, por la derecha y otro, que cruzando el río Yaque del Norte, por el paso habitual, atacará el flanco izquierdo dominicano, defendido por el fuerte Libertad. Este flanco es el más débil de la defensa dominicana y es muy probable que el resultado de la batalla se decida en este lugar, pues si los dominicanos no pueden mantener esta posición, los defensores del fuerte Patria, ubicado en el centro de la línea defensiva dominicana se verían en una situación muy comprometida.
Lo mismo pasaría, en caso de que cayera el fuerte Dios, pero esta es la zona más fuerte de las líneas dominicanas y se da por seguro que los haitianos iniciarán su ofensiva por lo que se considera la parte más débil.
En el fuerte Libertad, el General Imbert ha hecho emplazar una pieza de a dos libras, la más pequeña del parque de artillería dominicano, y se han construido fosos para los fusileros y para la infantería armada de machetes y lanzas.
Las fuerzas que protegen el fuerte Patria pueden ser utilizadas como tropas en movimiento para reforzar aquellas zonas de defensa que estén recibiendo el mayor peso de la ofensiva haitiana. Este sistema ya se utilizó con éxito en Azua, en cuya batalla, el coronel Antonio Duvergé actuó con este carácter reforzando los puntos que requerían hombres adicionales para sostener la posición.
Los emplazamientos defensivos dominicanos en el lado derecho de la ciudad, donde está ubicado el fuerte Dios, incluyen un destacamento de macheteros serranos al mando del capitán Fernando Valerio, que acampan detrás de la valla del cementerio viejo. Ellos cumplen un doble papel: cubren el flanco del fuerte, en caso de un movimiento del enemigo que trate de envolver la posición, y pueden acudir a atacar a campo abierto luego de que la artillería emplazada allí y los fusileros del fuerte hayan hecho su trabajo. En el fuerte Dios está emplazada la pieza de más calibre de la artillería dominicana.
Esta disposición la tomó el general Imbert porque la marcha del ejército haitiano parecía indicar que el grueso de sus tropas vendría por el camino de Navarrete y atacaría por el flanco derecho para no exponer a sus hombres a la amplitud de la sabana de Santiago o Gurabito, donde puede ser blanco fácil de la artillería dominicana.
Los soldados del general Francisco Antonio Salcedo, recién llegados de la Línea Noroeste, permanecen en la fortaleza San Luis cubriendo la retaguardia de las fuerzas dominicanas y pueden ser utilizados en caso de que las posiciones de los patriotas en la línea de defensa, se vean comprometidas.
Ese es el plan de batalla para el encuentro de hoy. En la ciudad existe la calma que precede a los combates.
¿Y quiénes son estos franceses?
De buenas a primeras, los dominicanos nos hemos ido enterando de que en Moca el Corregidor de la villa es un francés llamado José María Imbert, que en Santiago hay dos veteranos de las guerras europeas, llamados Pedro Eugenio Peletier y Archille Michell, que en Azua, el artillero principal de la batalla del 19 de marzo pasado es el Comandante Soñé (Sogné), también de origen francés... La pregunta obligada es, ¿de dónde han salido estos franceses?
Pues bien, la necesidad de franceses fue una consecuencia de la política del presidente haitiano Juan Pedro Boyer de obligar a los dominicanos a "convertirse" en haitianos: debíamos hablar francés, redactar todos nuestros actos públicos y documentos en ese idioma, etc. Es decir, que las actas de nacimiento de los dominicanos en el período de la dominación haitiana debían ser redactados en francés.
Por otra parte, en Haití no existía la cantidad suficiente de elementos en capacidad para realizar esta labor, y se ignora si el presidente Boyer, como forma de atraer a los dominicanos a las bondades del francés, o presionado por la realidad que vivía su país, debió autorizar y, de hecho, designar en importantes posiciones locales, a un cada día mayor número de inmigrantes franceses, salidos de ese país a consecuencia de los sucesos políticos ocurridos en Francia, luego de la revolución de 1789 y los subsiguientes problemas que envolvieron a ese gran país en guerras continuas con las demás potencias del continente europeo.
Por eso, encontraremos franceses en posiciones importantes en las ciudades principales dominicanas. Muchos de ellos van a dominicanizar sus apellidos, pero otros mantendrán la ortografía francesa de sus apellidos de origen.
En general, por razones de raza, los franceses eran contrarios a la dominación haitiana y, en su gran mayoría, se han sumado al movimiento independentista desde su proclamación el pasado 27 de febrero. Algunos, como el General José María Imbert, han contribuido con vibrantes proclamas a levantar los ánimos de los ciudadanos y a instarlos a defender la patria.
Otros, como Soñé, el mismo Imbert, Pelletier, Michel, entre otros muchos, contribuyen con sus conocimientos militares a defender el estandarte de la cruz blanca, a riesgo de sus vidas e intereses. Y, ¿quiénes son estos franceses? Veamos:
PEDRO EUGENIO PELLETIER. Nacido en Francia, vino a residir al territorio dominicano en los últimos años de la dominación haitiana. Había sido miembro de los ejércitos franceses y vio acción en una de las guerras del continente europeo.
Avecindado en Santiago, aceptó gustoso la solicitud de colaboración del corregidor de Moca, José María Imbert para que fuera su lugarteniente en la defensa de Santiago, conocedor de su valía como militar y de sus dotes de mando.
ARCHILLE MICHELL.- Nacido en Francia, había sido militar en las guerras europeas, donde obtuvo el grado de Comandante de Ingenieros. En Santiago se dedica al comercio y al ejercicio de la profesión de agrimensor, y ha sido el responsable, por sus conocimientos de ingeniería, del diseño de los emplazamientos para la defensa de la ciudad.
Fue encargado por el General Imbert de la defensa del fuerte Libertad, que cubre el ángulo más débil de las posiciones dominicanas.
La presencia de Imbert, Pelletier, Michell, el Dr. Bergés y otros, dan un gran sabor francés a esta epopeya de la independencia.
Hay problemas en el Sur
Sabana Buey, Baní . Informaciones dan cuenta de fuertes enfrentamientos entre Pedro Santana y Juan Pablo Duarte, respecto a la estrategia a seguir para enfrentar a los haitianos que se han tomado Azua, luego de ser derrotados el 19 de marzo.
Se ha sabido que el General Duarte es partidario de realizar acciones ofensivas contra los haitianos cuya moral está por el suelo, mientras que Santana prefiere mantenerse pasivo, a la espera del desarrollo de los planes de protectorado que la Junta Central Gubernativa está gestionando ante las autoridades francesas, a través de su agente consular en Santo Domingo.
Se ha sabido de agrias discusiones entre ambos comandantes, al punto de que el general Duarte piensa comunicarse directamente con el gobierno dominicano para romper la inercia del General Santana.
Santana está tomando un riesgo muy alto, porque si deja pasar los efectos sicológicos de su victoria en Azua y los haitianos vencen en Santiago, se vería en posición muy comprometida en Sabana Buey. A juicio de los observadores, un escenario de este tipo es el que quieren crear los conservadores para obligar a Francia a tomar partido en la lucha por la independencia.
Los responsables de estas patrullas, el comandante M. M. Frómeta y el Dr. Bergés, regresaron a la ciudad, luego de reconocer los alrededores. Han informado a las autoridades que las fuerzas haitianas que se encuentran en el lado de La Otra Banda, han acampado al suroeste de la ciudad, cerca del Paso de la Canoa.
Las tropas haitianas que tomaron el camino de Navarrete, han levantado su campamento a orillas del río Gurabo, muy cerca de Gurabito.
Por estas informaciones, los encargados de la defensa dominicana han podido prever que los haitianos dividirán su ataque en dos flancos: uno que atacará el fuerte Dios, por la derecha y otro, que cruzando el río Yaque del Norte, por el paso habitual, atacará el flanco izquierdo dominicano, defendido por el fuerte Libertad. Este flanco es el más débil de la defensa dominicana y es muy probable que el resultado de la batalla se decida en este lugar, pues si los dominicanos no pueden mantener esta posición, los defensores del fuerte Patria, ubicado en el centro de la línea defensiva dominicana se verían en una situación muy comprometida.
Lo mismo pasaría, en caso de que cayera el fuerte Dios, pero esta es la zona más fuerte de las líneas dominicanas y se da por seguro que los haitianos iniciarán su ofensiva por lo que se considera la parte más débil.
En el fuerte Libertad, el General Imbert ha hecho emplazar una pieza de a dos libras, la más pequeña del parque de artillería dominicano, y se han construido fosos para los fusileros y para la infantería armada de machetes y lanzas.
Las fuerzas que protegen el fuerte Patria pueden ser utilizadas como tropas en movimiento para reforzar aquellas zonas de defensa que estén recibiendo el mayor peso de la ofensiva haitiana. Este sistema ya se utilizó con éxito en Azua, en cuya batalla, el coronel Antonio Duvergé actuó con este carácter reforzando los puntos que requerían hombres adicionales para sostener la posición.
Los emplazamientos defensivos dominicanos en el lado derecho de la ciudad, donde está ubicado el fuerte Dios, incluyen un destacamento de macheteros serranos al mando del capitán Fernando Valerio, que acampan detrás de la valla del cementerio viejo. Ellos cumplen un doble papel: cubren el flanco del fuerte, en caso de un movimiento del enemigo que trate de envolver la posición, y pueden acudir a atacar a campo abierto luego de que la artillería emplazada allí y los fusileros del fuerte hayan hecho su trabajo. En el fuerte Dios está emplazada la pieza de más calibre de la artillería dominicana.
Esta disposición la tomó el general Imbert porque la marcha del ejército haitiano parecía indicar que el grueso de sus tropas vendría por el camino de Navarrete y atacaría por el flanco derecho para no exponer a sus hombres a la amplitud de la sabana de Santiago o Gurabito, donde puede ser blanco fácil de la artillería dominicana.
Los soldados del general Francisco Antonio Salcedo, recién llegados de la Línea Noroeste, permanecen en la fortaleza San Luis cubriendo la retaguardia de las fuerzas dominicanas y pueden ser utilizados en caso de que las posiciones de los patriotas en la línea de defensa, se vean comprometidas.
Ese es el plan de batalla para el encuentro de hoy. En la ciudad existe la calma que precede a los combates.
¿Y quiénes son estos franceses?
De buenas a primeras, los dominicanos nos hemos ido enterando de que en Moca el Corregidor de la villa es un francés llamado José María Imbert, que en Santiago hay dos veteranos de las guerras europeas, llamados Pedro Eugenio Peletier y Archille Michell, que en Azua, el artillero principal de la batalla del 19 de marzo pasado es el Comandante Soñé (Sogné), también de origen francés... La pregunta obligada es, ¿de dónde han salido estos franceses?
Pues bien, la necesidad de franceses fue una consecuencia de la política del presidente haitiano Juan Pedro Boyer de obligar a los dominicanos a "convertirse" en haitianos: debíamos hablar francés, redactar todos nuestros actos públicos y documentos en ese idioma, etc. Es decir, que las actas de nacimiento de los dominicanos en el período de la dominación haitiana debían ser redactados en francés.
Por otra parte, en Haití no existía la cantidad suficiente de elementos en capacidad para realizar esta labor, y se ignora si el presidente Boyer, como forma de atraer a los dominicanos a las bondades del francés, o presionado por la realidad que vivía su país, debió autorizar y, de hecho, designar en importantes posiciones locales, a un cada día mayor número de inmigrantes franceses, salidos de ese país a consecuencia de los sucesos políticos ocurridos en Francia, luego de la revolución de 1789 y los subsiguientes problemas que envolvieron a ese gran país en guerras continuas con las demás potencias del continente europeo.
Por eso, encontraremos franceses en posiciones importantes en las ciudades principales dominicanas. Muchos de ellos van a dominicanizar sus apellidos, pero otros mantendrán la ortografía francesa de sus apellidos de origen.
En general, por razones de raza, los franceses eran contrarios a la dominación haitiana y, en su gran mayoría, se han sumado al movimiento independentista desde su proclamación el pasado 27 de febrero. Algunos, como el General José María Imbert, han contribuido con vibrantes proclamas a levantar los ánimos de los ciudadanos y a instarlos a defender la patria.
Otros, como Soñé, el mismo Imbert, Pelletier, Michel, entre otros muchos, contribuyen con sus conocimientos militares a defender el estandarte de la cruz blanca, a riesgo de sus vidas e intereses. Y, ¿quiénes son estos franceses? Veamos:
PEDRO EUGENIO PELLETIER. Nacido en Francia, vino a residir al territorio dominicano en los últimos años de la dominación haitiana. Había sido miembro de los ejércitos franceses y vio acción en una de las guerras del continente europeo.
Avecindado en Santiago, aceptó gustoso la solicitud de colaboración del corregidor de Moca, José María Imbert para que fuera su lugarteniente en la defensa de Santiago, conocedor de su valía como militar y de sus dotes de mando.
ARCHILLE MICHELL.- Nacido en Francia, había sido militar en las guerras europeas, donde obtuvo el grado de Comandante de Ingenieros. En Santiago se dedica al comercio y al ejercicio de la profesión de agrimensor, y ha sido el responsable, por sus conocimientos de ingeniería, del diseño de los emplazamientos para la defensa de la ciudad.
Fue encargado por el General Imbert de la defensa del fuerte Libertad, que cubre el ángulo más débil de las posiciones dominicanas.
La presencia de Imbert, Pelletier, Michell, el Dr. Bergés y otros, dan un gran sabor francés a esta epopeya de la independencia.
Hay problemas en el Sur
Sabana Buey, Baní . Informaciones dan cuenta de fuertes enfrentamientos entre Pedro Santana y Juan Pablo Duarte, respecto a la estrategia a seguir para enfrentar a los haitianos que se han tomado Azua, luego de ser derrotados el 19 de marzo.
Se ha sabido que el General Duarte es partidario de realizar acciones ofensivas contra los haitianos cuya moral está por el suelo, mientras que Santana prefiere mantenerse pasivo, a la espera del desarrollo de los planes de protectorado que la Junta Central Gubernativa está gestionando ante las autoridades francesas, a través de su agente consular en Santo Domingo.
Se ha sabido de agrias discusiones entre ambos comandantes, al punto de que el general Duarte piensa comunicarse directamente con el gobierno dominicano para romper la inercia del General Santana.
Santana está tomando un riesgo muy alto, porque si deja pasar los efectos sicológicos de su victoria en Azua y los haitianos vencen en Santiago, se vería en posición muy comprometida en Sabana Buey. A juicio de los observadores, un escenario de este tipo es el que quieren crear los conservadores para obligar a Francia a tomar partido en la lucha por la independencia.
Diario Libre
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