“He tenido la oportunidad de participar en la Marcha Verde”, otra reflexión

$!“He tenido la oportunidad de participar en la Marcha Verde”, otra reflexión
La Marcha del Millón, el domingo 12 de agosto de 2018.

SANTO DOMINGO. Hoy (domingo) he tenido la oportunidad de participar por tercera vez en la marcha verde contra la corrupción y la impunidad. Me satisface que cada una ha superado a la anterior. No sé cuántos éramos, ni me preocupa saberlo. Lo que sí me importa es ver como todo un mar de personas se desplazan desde diferentes rincones para mostrar su indignación ante el derrotero por el cual llevan a nuestro país los actuales gobernantes. Sin tener que dar $$, ni pica pollos, ni ron y en la mayoría de los casos sin transporte. Sólo apelando a la consciencia de cada cual que simplemente desea vivir en un país más vivible, decente y de menos desigualdades. Una lucha para el país que deseamos dejarle a nuestros hijos y sus hijos.

Es significativo ver cómo personas pertenecientes a estratos sociales que no tienden a movilizarse, caminaron bajo sol y lluvia para decir “esto no puede seguir”. Y por ello, no podía quedarme . Me lo reclamaba una persona con discapacidad, que con par de muletas marchaba a mejor paso que yo, o el que, apoyado de un bastón calculaba sus pasos o la ancianita que se ayudaba de un pariente o la señora que rompió sus zapatillas y en lugar de echarse a un lado prefirió castigar sus pies bajo la lluvia y continuar el rumbo. De eso se nutre la marcha. No es perfecta ni imparcial. Es un movimiento de repulsa a un estado de cosas de las cuales ordinariamente nos quejamos mientras degustamos una buena copa de vino o un añejo trago.

Recordemos que los oprobiosos “doce años” no terminaron por la voluntad de un partido, sino de un pueblo que decidió no resistir más. Mientras este sea el objetivo, debemos seguir marchando (además de que es bueno para la salud??).

Pero sentí la falta de algo. Sentí la falta de jóvenes. Aquellos que serán los verdaderos beneficiados de un cambio del estado de cosas. Aquellos que por su edad, viven en el día de hoy sin pensar mucho en el mañana, pues para ellos eso está muy lejos. Aquellos que prefieren amortiguar los efectos del bonche de anoche quedándose en sus casas. Aquellos que están llamados a ser el futuro de la patria. No permitan que cuando vengan por ustedes ya no haya nadie a quien acudir.

Me excusan las divagaciones, es la primera vez que hago esto. Si lo consideran, envíenlo a sus contactos. Ojalá y esto sea una cadena, pero por nuestro país. Gracias.

Teddy Rodríguez.

20180813 https://www.diariolibre.com

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