ARGENTINA CRISIS

Buenos Aires, 13 sep (EFE).- Las organizaciones sociales que desde el miércoles pasado mantenían un acampe en el centro de Buenos Aires dieron este viernes por finalizada esa protesta, pero adelantaron que definirán nuevas medidas de acción para reclamar por la crisis económica que atraviesa Argentina.

Una veintena de agrupaciones sociales permaneció cerca de 40 horas a las puertas del Ministerio de Desarrollo Social para reclamar una respuesta de esa cartera a sus peticiones, que incluyen un aumento en las entregas de alimentos por parte del Estado a los comedores y merenderos comunitarios.

Como los manifestantes no fueron recibidos por la ministra de Desarrollo, Carolina Stanley, las organizaciones advirtieron que en las próximas horas definirán en asambleas cómo proseguirá su "plan de lucha", posiblemente con un nuevo acampe, esta vez de 72 horas.

"No vamos a dejar pisotear nuestra dignidad. Este pueblo tiene dignidad y va a seguir saliendo a la calle le cueste a quien le cueste porque es nuestro derecho de peticionar a las autoridades cuando su gestión nos deja en la situación en la que estamos hoy", dijo Silvia Saravia, dirigente de la organización Barrios de Pie, minutos antes de levantar el acampe.

Los movimientos sociales reclaman, además de alimentos, un incremento en los subsidios estatales que reciben muchos integrantes de esas organizaciones.

Los reclamos se dan en un contexto de empeoramiento de la recesión económica que vive Argentina desde abril de 2018, con creciente inflación y tasas de pobreza y desempleo en aumento.

Este jueves, por impulso de la oposición, la Cámara de Diputados aprobó y giro al Senado para su debate un proyecto para prorrogar la ley de emergencia alimentaria, que implica un aumento de al menos un 50 % en las partidas presupuestarias de este año destinadas a políticas públicas de alimentación y nutrición.

"Pedimos que ese consenso político de todos los representantes de este pueblo tome nota y se siente a dialogar con las organizaciones, que somos las que llegamos donde su Estado no llega", reclamó hoy Saravia.

La situación económica se ha agravado en Argentina tras las primarias del pasado 11 de agosto, en las que el presidente Mauricio Macri, que aspira a la reelección en octubre, obtuvo el 31,79 % de los votos, dieciséis puntos menos que el peronista Alberto Fernández.

Los inversores reaccionaron en forma adversa al revés electoral del oficialismo, lo que provocó una fuerte subida en el valor del dólar estadounidense en la plaza cambiaria local que rápidamente se trasladó a todos los precios de la economía.

En el "agosto negro" la inflación pegó un salto del 4 %, aunque en el segmento de alimentos y bebidas no alcohólicas los precios crecieron un 4,5 % en comparación con julio último. EFE

20190913 https://www.diariolibre.com

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