Sánchez ve consolidado su Gobierno de coalición tras lo más duro de la crisis

Patricia de Arce

Nuakchot, 30 jun (EFE).- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cree que el Ejecutivo de coalición que conformaron socialistas y Podemos (izquierda) en enero se ha consolidado en estos meses en los que toda la gestión se ha centrado en la lucha contra el coronavirus y los estragos de la crisis que la pandemia ha dejado.

Ahora, tras haber pasado lo peor de esta pandemia, Sánchez encara un mes de julio que será muy político y cuyo objetivo prioritario es lograr el acuerdo para el fondo europeo de recuperación, porque lo que España consiga marcará la posterior negociación del presupuesto del Estado y las medidas que se puedan tomar.

Lo cuenta el presidente del Gobierno en una conversación informal con periodistas a bordo del avión que le ha traído a Mauritania para la cumbre de los países del Sahel, en su primera salida al extranjero desde que estalló la pandemia.

Pedro Sánchez reconoce lo duros que han sido estos meses en los que la pandemia se ha llevado por delante las vidas de miles de personas, y recuerda una vez más que no ha finalizado, y que no hay que bajar la guardia.

El Ejecutivo de coalición que preside apenas llevaba dos meses constituido cuando se desató la crisis y un Consejo de Ministros extraordinario declaraba el estado de alarma que se prolongó hasta el pasado 21 de junio.

Ahora que lo peor ha pasado, Sánchez asegura que su Gobierno se ha soldado y está consolidado, gracias por un lado al esfuerzo que ha requerido la pandemia, pero también, por el otro, a su unión frente a los duros ataques que recibía por parte de la derecha.

Lamenta, en concreto, los del Partido Popular (centroderecha), a cuyo líder, Pablo Casado, Sánchez ha reprochado su actitud no sólo en público, también, dice, en conversaciones privadas.

El jefe del Ejecutivo español no cree que esta estrategia le esté funcionando a los populares ni que la vayan a capitalizar en votos. Por una parte porque entiende que los bloques -derecha e izquierda- siguen igual, pero además porque, recalca, estamos al principio de la legislatura.

Porque Pedro Sánchez vuelve a insistir en su confianza en agotar los cuatro años de legislatura también en este contexto de crisis. Y confía claramente en sacar adelante los próximos Presupuestos Generales del Estado.

Pero además, Sánchez ve posible conseguir lo que no logró en 2016 cuando resultó fallido su intento de investidura: que dos partidos como Podemos y Ciudadanos (liberales) estén en el mismo lado apoyando los mismos acuerdos.

Ya ha pasado con las prórrogas del estado de alarma, en muchas de las cuales los liberales negociaron su voto afirmativo con el Ejecutivo. Y tampoco descarta que pueda volver a ocurrir con los Presupuestos Generales del Estado.

Lo que tiene claro, en cualquier caso, es que el objetivo más inmediato es el acuerdo para el fondo de recuperación europeo. Sánchez cree que es necesario que dicho fondo se apruebe en julio. Y lo ve posible.

Cree que Alemania, cuya Presidencia de turno comienza ahora, le dará el empujón necesario para que este periodo se inicie con un gran acuerdo. Pero cree también que todos los países van a apostar por ese consenso porque a todos les conviene alcanzarlo en este momento.

También en Europa está pendiente una decisión clave para España, la de la Presidencia del Eurogrupo, a la que opta la vicepresidenta y ministra de Economía, Nadia Calviño.

Sánchez cree que Calviño está muy bien posicionada para lograr este puesto dada su experiencia y su prestigio en Europa, aunque advierte de que hay que trabajar para lograrlo, porque cada país es un voto y ningún país es menos que otro.

Buena parte de lo que se va a decidir en Europa con el fondo de recuperación influirá en la conformación de los próximos presupuestos, según admite el presidente del Gobierno, que no entra a aventurarse sobre la posición que tomen los distintos partidos como es el caso de los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), socio habitual del Gobierno.

Entiende, en ese caso, que todo está muy condicionado por el ambiente preelectoral catalán, ante la posibilidad de unos comicios en otoño.

Aunque insiste en la disposición del Gobierno de reanudar el diálogo con la Generalitat y en que habrá mesa pronto, aunque esta vez sin presidentes. Y avisa a Ciudadanos -que se queja de estos contactos- que dialogar es obligación del Ejecutivo.

Por otro lado, Sánchez no ha querido entrar a valorar si es coyuntural o responde a la campaña de las elecciones gallegas y vascas la mayor disposición a acuerdos mostrada por el Partido Popular.

Pero sí está convencido, en cualquier caso, de que habrá distintos acuerdos con todas las fuerzas en el seno de la Comisión de Reconstrucción del Congreso.

En su balance de estos meses, Pedro Sánchez recuerda que se han celebrado catorce conferencias telemáticas con presidentes autonómicos, y mantiene su intención de celebrar a finales de julio el primer encuentro presencial con ellos.

Tras los meses de mayor emergencia en los que el Gobierno central ejerció el mando único, cree que ahora se ha reforzado la capacidad de las comunidades autónomas, que están haciendo un buen trabajo en este momento vigilando la evolución del virus, localizando los casos o rebrotes y pudiendo resolver en sus respectivos territorios.

Y admite que tras años de recortes en una Sanidad que se ha demostrado mermada hay que reforzarla para garantizar que el sistema está preparado, como también reconoce que hay que revisar el modelo de residencias y reforzar la asistencia domiciliaria. EFE

20200630 https://www.diariolibre.com

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