¿Le preocupan los conservantes?

$!¿Le preocupan los conservantes?

Se denomina conservante a toda forma o sustancia utilizada para prolongar el uso de un alimento. Algunos de los principales objetivos de la preservación de alimentos es el de evitar el crecimiento microbiano, los cambios químicos como la oxidación y la putrefacción.

Existen formas físicas de conservación (ej. congelar las carnes y pescados), así como también, existen formas químicas (ej. uso de sulfitos en jugos de frutas empacados).

Conozcamos algunos de los más comunes:

- Conservantes químicos: Algunos de ellos son los nitritos que se encuentran de forma natural en algunas verduras (en forma de nitratos) y se utilizan como aditivos en la mayoría de carnes procesadas (ej. Salami, salchichas, tocineta). Colaboran junto a la sal y otras especias, al proceso del curado y color de estos alimentos. En la utilización de estos conservantes pueden generarse otros componentes derivados conocidos como nitrosaminas las cuales han tenido vinculación con la aparición del cáncer gástrico.

- Conservantes antimicrobianos: algunos conocidos son el benzoato de sodio y potasio, que fungen como antibióticos y/o antifúngicos para evitar el crecimiento de bacterias como el Clostridium difficile que podrían ocasionar enfermedades graves a nivel intestinal.

- Ácido ascórbico, también conocido como vitamina C, se utiliza como antioxidante para evitar la maduración temprana de múltiples frutas en conserva. Un ejemplo de su uso, es la cera utilizada para proteger las manzanas que resulta hasta el momento, inocua para el consumo humano.

El lista de conservantes disponibles resulta extensa, compleja, multifuncional y destaca el efecto tóxico que algunos (ej. nitritos y nitrosaminas) podrían producir en el organismo de ser utilizados de forma abundante.

Cuando nuestra alimentación se basa en el consumo regular de carnes procesadas (ej. hamburguesas, hot dogs), embutidos (ej. salami), alimentos precocidos, enlatados, bebidas azucaradas (ej. refrescos, jugos empacados) tenemos mayor riesgo de consumo acumulado de conservantes, así también, mayor riesgo de padecer enfermedades intestinales, metabólicas y predisposición al cáncer.

Si logramos equilibrar nuestra alimentación, incluyendo de forma más frecuente (diaria) las verduras y frutas bien lavadas, nueces, granos, tubérculos, los conservantes no tendrán un efecto significativo para nuestro organismo cuando se limitan en frecuencia y cantidad.

Revise su despensa, deténgase a identificar cada una de sus comidas y coloque de forma protagónica alimentos carentes de estas sustancias.


La autora es médico, nutrióloga clínica. Pueden escribirle a erikapereznutricion@gmail.com
Instagram: @dra.erikaperezl

20180716 https://www.diariolibre.com

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