Venezolanos vuelven a Miami tras votación
Cerca de 8,000 venezolanos viajaron 1,400 kilómetros para votar por Henrique Capriles

"Tengo esperanza. La esperanza de un cambio de gobierno. Eso va a pasar. Vamos a seguir andando", manifestó Hernández, uno de los organizadores de un viaje masivo de cerca de 8.000 venezolanos residentes en el sur de la Florida hasta Nueva Orleans, para votar por el opositor Henrique Capriles.
"Se siente pesar, hay como un dolor. Es como una tristeza con militancia", explicó el periodista, editor de un periódico local de venezolanos, refiriéndose a sus sentimientos.
Miles de venezolanos regresaron a Miami con los ojos vidriosos, muchos de ellos con lágrimas cayendo por sus mejillas, y sus rostros apesadumbrados. Las fiestas de festejos quedaron para otra oportunidad.
Pero la mayoría se sentía orgullosa, y con esperanzas de un triunfo opositor en las próximas elecciones presidenciales.
De acuerdo con el Consejo Nacional Electoral, máxima autoridad para los comicios de Venezuela, con 96,6% de los votos escrutados el presidente Chávez consiguió 7,96 millones de sufragios o 55%, mientras que Capriles obtuvo 6,42 millones de votos o 44,39%.
Unos 8.400 venezolanos, la mayoría de ellos de Miami y sus alrededores, sufragaron en el consulado de Nueva Orleáns el domingo, de acuerdo con información de la Mesa de la Unidad Democrática, una coalición de partidos opositores que apoyaba a Capriles para presidente.
En 84 autobuses, seis aviones alquilados, furgonetas y automóviles privados, la mayoría partió desde el sur de la Florida el sábado al mediodía y regresó el lunes por la mañana.
Con donaciones de empresarios y hasta de la comunidad cubana, varias organizaciones y grupos de venezolanos ofrecieron el viaje de manera gratuita o a un precio de 75 dólares por pasajero.
El gobierno de Chávez cerró el consulado de Miami en enero, pocos días después que el departamento de Estado declaró como "persona non grata" a la cónsul Livia Acosta Noguera.
La medida se implementó tras la revelación de una grabación que implicó a la funcionaria en un presunto complot iraní contra Estados Unidos.
El cierre del consulado afectó a unos 19.500 votantes venezolanos de la Florida, Georgia, Carolina del Norte y del Sur que estaban registrados para sufragar en Miami, el distrito con más electores venezolanos empadronados en el exterior, en su gran mayoría opositores al gobierno de Chávez.
La cantidad de venezolanos en Estados Unidos pasó de 91.500 en el 2000 a 215.000 en el 2010, según el Censo de 2010. El 57% de ellos vive en la Florida, en el sudeste del país.
En medio de una intensa llovizna, una caravana de autobuses entró a un parque de esta ciudad aledaña de Miami donde vive una numerosa comunidad venezolana, para dejar a los votantes en el mismo lugar donde los habían recogido dos días antes.
Banderas venezolanas adornaban las ventanillas de los vehículos blancos que transportaban a los votantes, y en la puerta llevaban la imagen de una virgen y una oración pidiéndole que protegiera a los viajantes en su viaje de Miami a Nueva Orleáns.
Con camisetas y gorras de los colores de la bandera amarilla, roja y azul, afiches gigantes con el rostro de Capriles y leyendas que decían "Yo voté por Venezuela", hombres y mujeres, jóvenes y retirados, descendían llenos de almohadas y bolsos.
"No esperábamos ese resultado, pero seguimos en la lucha. No es una derrota, cumplimos con nuestro deber y vamos a seguir trabajando por nuestro país", manifestó Ana María Tua, de 38 años, al bajar de un autobús en el que durmió dos noches y pasó viajando más de 30 horas.
"Este viaje con el sacrificio que representa lo hice porque puse mi granito de arena para que mi país mejore", expresó la mujer, quien llegó a Estados Unidos hace ocho años y dejó a su hijo de 10 años con sus vecinos para poder viajar.
Lissette De'Greogorio es otra de las que se sentía orgullosas del viaje, a pesar de la derrota electoral del candidato al que votó.
"No me arrepiento de haber viajado 16 horas de ida y 16 horas de vuelta sin dormir. Me siento orgullosa por este pueblo tan unido que tenemos. Fue una experiencia maravillosa", dijo la mujer, que también dejó a su hijo de 13 años en Miami para poder viajar.
Ernesto Luján y su esposa María Luisa sabían que el viaje sería agotador, pero aun así la pareja de 76 años quiso recorrer más de 1.400 kilómetros durante 16 horas en autobús para votar en Nueva Orleans, y otro tramo igual de regreso a Miami. Ahora se sienten "desmoronados".
Luján, quien se instaló en Miami hace tres años y está retirado, aseguró que viajaron porque estaban "absolutamente convencidos de que se terminaba el gobierno de Chávez, por el deseo absoluto de que el país regresara a la paz, a la democracia". Pero a pesar de la derrota de Capriles, no ha perdido las esperanzas de un cambio de gobierno en Venezuela.
"Frustrarse no, nada", aseguró.
Diario Libre
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