Grave impacto ambiental de los vertederos del Cibao

Ambientalistas aseguran que ¨tirar residuos es tirar dinero¨

Esta historia es parte del especial “El problema de los vertederos” de Diario Libre, realizado por Tania Molina, Adalberto de la Rosa y Edward Fernández.

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Las 14 provincias de la región Norte de República Dominicana tienen 20 vertederos formales, los cuales, con excepción del municipio Santiago de los Caballeros, operan a cielo abierto. Además, existen decenas de botaderos improvisados en cada municipio y distritos municipales de la zona.

Los depósitos de basura a cielo abierto son un foco de contaminación, tanto por la generación de líquido lixiviado como por la emisión de gases de efecto invernadero que afectan el suelo y los mantos acuíferos.

Esos recintos son centros de enfermedades respiratorias, de la piel y visual para las personas que residen en el entorno de esos lugares. También son criaderos de plagas y animales domésticos, los cuales a pesar de estar contaminados son consumidos por las familias residentes en el entorno.

Los vertederos que generan más contaminación en la región son los que operan en los municipios de Tamboril, enclavado en la Cordillera Septentrional, y Moca, ubicado a orilla del río que tiene el mismo nombre de esa demarcación.

La ambientalista María Isabel Serrano Diná entiende que eso se debe a la falta de políticas públicas tendentes a mejorar el proceso de recolección y el depósito final de los desechos sólidos.

¨Debido al mal manejo de vertederos hay unos niveles preocupantes de contaminación en nuestros ríos¨, expresó la ambientalista.

Lejos del objetivo

Serrano Diná lamentó que a casi cuatro años de iniciado el plan llamado Dominicana Limpia, una iniciativa del anterior Gobierno, las autoridades han avanzado poco en el proceso de cambio en la cultura de manejo de residuos sólidos, procurando la educación del ciudadano en cuanto al reciclaje, reducción y reutilización de desechos que van a parar a los vertederos.

Felipe Ramos, vicepresidente nacional del movimiento Recicladores Dominicanos, duda que para el 2022 se puedan eliminar los depósitos de basura a cielo abierto, como plantearon las autoridades al iniciar el plan Dominicana Limpia.

“Para esa fecha pretenden convertir cada vertedero en relleno sanitario y eliminar la contaminación a cielo abierto que existe, para así tener una reducción de la contaminación. Pero, solo en Santiago, Puerto Plata y La Vega han sido semi-controlados los vertederos”, informa Ramos.

Recordó que los botaderos a cielo abierto que operan en la región son escenario de frecuentes incendios.

Insiste, además, en la necesidad de incluir a los buzos en los procesos de reciclaje que emprendan los ayuntamientos.

Pérdida de tierras aprovechables

Mavelyn Consuegra, presidenta de la Sociedad Ecológica del Cibao (Soeci), asegura que los vertederos que operan en la región Norte son causa de la pérdida de tierras de calidad o vocación para la agropecuaria.

“Los vertederos son causa recurrente de enfermedades en los núcleos o asentamientos humanos que están ubicados en sus cercanías y en las áreas de influencia” agrega.

La ecologista alerta que los botaderos de la zona afectan el paisajismo, creando impacto negativo en los turistas que visitan y avistan esos grandes cúmulos de desperdicios apilados en forma desordenada.

La ambientalista Izarelly Rosillo Pantoja considera que la ausencia de una gestión adecuada de los residuos frena el desarrollo, incrementa los pasivos ambientales y no da cumplimiento al artículo 67 de la Constitución, que reconoce como finalidad principal del Estado la protección efectiva de los derechos de la persona humana, la preservación y protección del ambiente en provecho de las presentes y futuras generaciones. Rosillo Pantoja argumenta que, lograr un adecuado manejo de los recursos naturales, así como habitar en un ambiente sano, ecológicamente equilibrado para el desarrollo y preservación de las distintas formas de vidas, del paisaje y la naturaleza, son derechos consignados constitucionalmente.

¨El manejo inadecuado de los residuos genera impactos sociales, ambientales y económicos. Tirar residuos es tirar dinero¨, enfatiza.

La también ambientalista Heliana Medina entiende que el tema de la basura no puede verse como un problema aislado, solo de las personas en estado de vulnerabilidad en las cercanías de los vertederos.

Las ambientalistas sugieren a las autoridades retomar el proyecto Limpio mi País, otrora Dominicana Limpia, que procura la educación del ciudadano en cuanto al reciclaje, reducción y reutilización de desechos que van a parar a los vertederos.

Expresaron, además, la necesidad de instalar estaciones de transferencias y centros de acopio de residuos sólidos. Piden incluir también educación en las escuelas para que los niños aprendan a clasificar y separar la basura en los puntos que sean instalados en diversos lugares.

¨En el caso de Santiago, es necesario para que, en la planta de revalorización que tenemos, la más grande del Caribe, pueda tener una mejor eficiencia¨, expresa María Isabel Serrano Diná.

Dice que, en la actualidad, solo el 7 % del material para reciclar es aprovechada en Santiago, mientras el 93 % restante van a parar a las fuentes acuíferas y al vertedero de Rafey.

“Si los alcaldes asumen nuestra sugerencia, eso impactaría con la creación de nuevas fuentes de empleos”, reitera Serrano Diná.

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