Condenan un dominicano por asesinar un repartidor de comida en EE.UU.

El dominicano deberá cumplir entre 15 a 18 años en una cárcel estatal de Nueva York

NUEVA YORK. Un dominicano identificado como Daniel López de 24 años y padre de cuatro hijos, fue sentenciado el viernes en la Corte Superior de la ciudad de Salem (Massachusetts) por el homicidio involuntario del repartidor de comida vietnamita, Thu Nguyen.

López fue condenado a cumplir entre 15 a 18 años en una cárcel estatal. Además, el jurado lo declaró culpable de robo y lo absolvió del cargo de asesinato en primer grado por el que pudo haber sido sentenciado a cadena perpetua.

Un supuesto cómplice de López, Ronny Ramos de 20 años, fue descargado de las acusaciones de asalto a mano armada y robo, por lo que salió libre.

Durante el juicio a López y Ramos, que duró una semana se escucharon las alegaciones de los fiscales sindicando al primero como un asesino a sangre fría que merece la pena máxima.

El abogado del convicto pidió clemencia a la corte alegando que se trataba de un adolescente que no tenía dominio de lo que hacía y nunca quiso matar al vietnamita.

En la ceremonia de sentencia, la esposa de Nguyen y sus hijos, lloraron largamente especialmente cuando escucharon la condena contra López. "No hay palabras para describir el gran dolor por el que atraviesa mi familia luego del asesinato de mi padre", expresó Candy Nguyen, hija de la víctima.

"¿Porqué le hiciste eso a mi papá, él era un hombre muy agradable que vivía en paz con todos", le reclamó ella a López, poco antes de que fuera condenado.

Calificó a López de cruel y brutal porque cuando atacó al vietnamita, el repartidor cayó al suelo sufriendo fuertes espasmos, botando espuma por la boca y con aceleradas convulsiones, mientras el convicto registraba sus bolsillos para robarle en vez de llamar una ambulancia.

Los fiscales dijeron que López y Ramos ordenaron falsamente una entrega y sólo tenían el propósito de asaltar al vietnamita.

Cuando el repartidor llegó a la dirección que habían dado al negocio, fue golpeado por López, cayó al suelo y se fracturó el cráneo con una herida de cinco pulgadas.

Murió al día siguiente en el Centro Médico Tufts. La doctora forense Marie Cannon, declaró en el juicio la muerte del repartidor se debió a una traumatismo cerrado que le provocó una hemorragia cerebral.

El doctor William Stewart, que testificó en favor de López, dijo que Nguyen sufría de cirrosis hepática y tenía una parte de su estómago removido debido al cáncer gástrico y esos problemas le provocaron coagulación sanguínea y fragilidad en sus huesos.

El hecho ocurrió el 30 de julio del 2009 a las 10:00 de la noche en una calle próxima a la escuela secundaria de Lawrence.