El esfuerzo comunitario ¿suple el trabajo del Estado?
Participación ciudadana y educación van de la mano. Basta ver los casos de rehabilitación de escuelas que se llevan a cabo en el país, para entender la necesidad de que se involucren todos los actores. La pregunta surge de ese mismo trabajo: ¿hasta dónde deben implicarse los padres en las escuelas?
Es una historia que se repite entre caminos fangosos por la lluvia, distancias de a pie y un tiempo que transcurre a su propio y antojado ritmo. Es un caso entre miles, que de vez en cuando alguien destaca, solo para volver al olvido del aislamiento.
En el municipio de Yamasá, en la provincia de Monte Plata, la comunidad de Bejuco Colorado inauguró hace pocas semanas la renovada escuela de básica, José Altagracia Muñoz. Entre aplausos de autoridades y fotografías de periodistas, niños y padres lucieron con orgullo el nuevo centro educativo. El cambio no era menor: de tablones de madera que encuadraban un metraje mínimo, se pasó a cuatro aulas, dos baños y una cocina, de cemento.
El resultado, destacaban todos, era fruto del esfuerzo conjunto. Cómo negarlo: los fondos entregados por el Ministerio de Educación, a través de un préstamo de Banco Interamericano del Desarrollo, financiaron con 89 millones de dólares el arreglo de casi 500 centros en el país. La mano de obra, puesta por las comunidades, redujo el costo de la reparación en un 40%. Era un ejemplo de colaboración entre todos los actores, se reflexionaba.
La queja vino de la misma directora de la escuela, Catalina Martínez. Con 22 años liderando el centro, su voz suena fuerte. La participación está muy bien, diría. Que las madres voluntariamente cocinen para los niños con los alimentos entregados por el Ministerio. Que los hombres caven zanjas y levanten muros a cambio de 250 ó 300 pesos diarios, también. En eso, hay acuerdo y elogios.
Su reclamo estaba claro: "Aún no tenemos conserje, y la limpieza la hacemos entre madres, padres y niños. Se pierde mucho tiempo". Sus palabras abren debate. ¿Hasta dónde es lícito contar con la participación ciudadana en la obligación del Estado? Si todos deseamos mejores escuelas, ¿tenemos que limpiar los inodoros para conseguirlo? Juzgue usted.