Investigan accidente en Santiago con saldo de seis muertos

La tragedia pudo estar provocada por el impacto del choque o por las descargas eléctricas

Familiares lloran a las víctimas momento antes de su entierro. Foto: Edward Fernández
SANTIAGO.-Las autoridades no han determinado aún la causa que provocó la muerte a las seis personas que perdieron la vida en un dramático accidente ocurrido en la tarde del sábado en Villa Olga, cuando la conductora perdió el control del vehículo derribando un poste de luz y  chocando contra una pared.

De acuerdo a Francisco Arias, director de la Defensa Civil, la muerte pudo estar provocada por el impacto del choque o por las descargas eléctricas de cables de alta tensión que cayeron junto con un poste de luz de madera sobre el vehículo.

El director de la Defensa Civil dice que aunque vecinos de las víctima estaban en el lugar de la escena no pudieron identificarlos, y fue hora y media después que a través de la placa se determinó quienes eran", dijo Arias.

La historia comenzó cuando las hermanas Romelinda y Elba Espinal decidieron hacer una visita en Cotui a la madre de Doris Alcántara, la empleada doméstica con más de 20 años trabajando en su casa. De paso, se llevaron a la nieta de Romelinda, Mía Colón Espinal, de 4 años, y a la pareja de esposos residentes en New York, Víctor y Carmen Rizo, quienes estaban de visita en la casa.

Casi al llegar a La Vega, Elba Espinal, quien conducía el vehículo de su hermana Romelinda, reporta una falla en el vehículo y deciden devolverse, faltando solo una cuadra para llegar a la casa cuando su luz se apagó.

En medio del llanto desesperado y después de ser veladas en la Funeraria Blandino, en el Cementerio del Ingenio,  fue sepultada la niña Mía Colón Espinal, al lado de su abuela, cuyo féretro pasó casi inadvertido, con unas escasas manifestaciones de llanto.

En tanto que los cadáveres de Elba y a Doris fueron llevados a sus respectivos pueblos, la primera a Jaibón, Laguna Salada y la segunda a Cotuí.  El cadáver de los dos esposos permanecía hoy en una incubadora de la Funeraria Blandino.