La protesta uasdiana sobrepasa viento y tormenta
Los manifestantes advierten que permanecerán donde están hasta tener respuesta
SANTO DOMINGO. Para los más de 30 estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo que se encuentran apostados en una de las entradas de esa academia no fue nada fácil soportar los ventarrones y copiosos aguaceros arrastrados por el huracán Sandy a su paso por el Caribe.
Cuando los bachilleres iniciaron su recorrido el pasado lunes desde Santiago hasta Santo Domingo no se imaginaron que, además de las dificultades físicas, tendrían que enfrentarse a las fuerzas de la naturaleza.
Danel Jerez es uno de los estudiantes que pasó el mal tiempo en una de las tres casas de campaña. Cuenta que durante la noche del viernes, por la intensidad de las lluvias, tuvieron que abandonar los refugios improvisados y exponerse directos al fenómeno.
Mientras, Saulo Bisonó contó que para no resfriarse se quitaron la vestimenta apa evitar la humedad y tenderla en los alrededores de la universidad. Todavía las ropas están tendidas.
Ahora ya pasaron las lluvias y el mayor peligro latente es un charco de agua justo al frente del campamento, lo que se agrava con los casos de dengue que mantienen en vilo a la población.
Lo que motivó a estos jóvenes a realizar la manifestación fue la expulsión de por lo menos 12 de sus compañeros hace unos meses y el aumento en el pago de los créditos educativos.
Como ninguna de las dos razones ha sido disuelta, los manifestantes advierten que permanecerán donde están. La mayoría tiene familia que los espera y constantemente les llama, pero dicen que, sin importar lo que pase, mantendrán la lucha.
El rector Mateo Aquino Febrillet recibió a los estudiantes y, según cuentan ellos, les dijo palabras alentadoras, aunque no ofreció solución a sus exigencias.
La ministra de Educación Superior, Ligia Amada Melo, conversó con los estudiantes y les pidió tiempo para ella hablar con Febrillet, con el fin de buscar una solución favorable para las partes y los manifestantes puedan regresar a sus labores.