¿Quo vadis, Constanza?

Promocionan a Constanza como la más grande y atractiva ciudad de retiro a nivel mundial.

El reciente anuncio de que en esa "fría" localidad de la provincia La Vega se desarrollará "la más grande y atractiva ciudad de retiro a nivel mundial" mueve a reflexión. 

El "friíto" de Constanza es una gran quimera nacional. Aun los que no han visitado esa idílica ciudad, la mas fría del Caribe, han oído hablar de él y anhelan sentirlo. Es por eso que el reciente anuncio de que allá se desarrollará "la más grande y atractiva ciudad de retiro a nivel mundial" mueve a reflexión. Si el friíto no es lo que atraería a esos retirados, entonces habrá que preguntarse cuál será el destino turístico de Constanza.

Fundada en el 1894 y hecha municipio en el 1907, Constanza fue originalmente un hato para un ganado enano casi del tamaño de una cabra. Aunque saltara a la palestra pública en el 1959 con la invasión para derrocar a Trujillo, el lugar ha sido un destino turístico desde que el mismo Trujillo construyera allí, para lunas de miel y grandes fiestas, el Hotel Nueva Suiza (hoy en ruinas). Desde entonces su friíto ha atraído a los que, desafiando su otrora mala carretera, disfrutan de los ambientes de montañas y de las bajas temperaturas.

Ese perfil turístico fue lo que llevó al Gobierno a declarar a Constanza y a Jarabacoa como "polos turísticos" en el 1977. Pero aunque ya Trujillo había creado en Constanza sendas colonias de agricultores extranjeros (española, japonesa, húngara), desde entonces los visitantes extranjeros han sido pocos. La mayoría siempre han sido dominicanos que, atraídos por el paisaje, el frío y los otros atractivos naturales, han levantado segundas casas en sus alrededores o visitan durante los fines de semana.

La ausencia de un gran flujo de extranjeros hacia Constanza tiene explicación. Casi todos los que vienen al país de vacaciones lo hacen atraídos por su clima cálido y sus playas y Constanza no ofrece eso. Pero algunos señalan que Jarabacoa tampoco lo ofrece y, sin embargo, atrae a más de 100,000 de ellos anualmente. ¿Por qué esta dicotomía? Debe ser por las mismas razones por las cuales Constanza tiene, según estimados informales, apenas unas 400 segundas casas, mientras Jarabacoa tiene más de 1,200.

La hipótesis más razonable es que Jarabacoa tiene un perfil turístico mejor establecido. Porque su carretera no era tan peligrosa como la de Constanza, el flujo de la élite económica del Cibao y de muchos viajeros de la capital prefería a Jarabacoa. Aunque las dos ciudades están en la misma provincia (La Vega) y ahora, con las nuevas carreteras, distan a menos de 50 kilómetros una de la otra, el Hotel Montaña atrajo siempre a más parejas en luna de miel que El Nueva Suiza.

La carretera de Constanza actuó siempre como un disuasivo para que las elites nacionales prefirieran a Jarabacoa. Por tener un perfil turístico sobresaliente, Jarabacoa ha sido vendida por los mismos dominicanos como destino a visitar en el interior del país. Los numerosos albergues, ranchos, excursiones y otros atractivos que se han desarrollado desde entonces siguen siendo una magneto poderoso.

Pero lo esencial es preguntarse si Constanza debe cifrar sus esperanzas de desarrollo turístico en la afluencia de extranjeros vacacionistas. Si a éstos no les interesa el frío y no se impresionan con sus montañas, la obvia respuesta debe ser negativa. Lo que entonces habría que preguntarse es si esos atractivos son los más apropiados para los retirados que vendrían a sentar sus reales en el Century Grand Constanza, el proyecto de 28 millones de metros que planean inversionistas israelíes, americanos y dominicanos.

A primera vista parecería descabellado. La Florida, Arizona y Costa Rica han tenido éxito como destino de retirados por su clima cálido (aunque el costo de la vida ha sido un importante elemento de atracción en el caso de Costa Rica). A la vejez le va mejor con las temperaturas mas cálidas que con el frío. Pero no debe descartarse que hayan retirados que prefieran un clima mas templado. El desierto del Neguev en Israel no se parece a Constanza.

Con temperaturas promedio de 18C, Constanza podría ser apetecible para un segmento del mercado internacional. Si le damos el beneficio de la duda al proyecto, solo habrá que esperar que el mismo cree los mecanismos de lugar para que las atenciones medicas en la ciudad sean de primera. Sin ese requisito no se podrán vender las villas y demás propiedades que ofrecerá ese grandioso proyecto.

Pero mientras el proyecto arranca y se comienzan a materializar sus ventas, Constanza debe saber dirigir sus esfuerzos en pos de otros segmentos del mercado turístico. Los extranjeros que puedan visitarla como meca ecoturística o de turismo de aventura serán muy pocos porque son relativamente pocos los que vienen al país en busca de eso. Además, la competencia de otros lugares del país lleva a pensar que no puede suponerse como un destino más atractivo. Su competitividad en ese aspecto continuara siendo modesta.

A cualquiera le parecería sensato plantearse las preguntas que aparecen en el "Mapeo del Contexto Regional: Constanza" que hizo la Alianza Dominicana de Turismo Sostenible en el 2008 con auspicios de USAID. "¿Qué hace a Constanza más especial? ¿Cuáles son sus unicidades que lo convierten o pueden convertir en un destino único y diferenciado de otros?"

La respuesta es clara: ¡su friíto! Son las agradables temperaturas lo que diferencian a Constanza del resto y lo que, para el mercado nacional, debe explotarse.

En este contexto, los esfuerzos de desarrollo turístico deben enfocarse al segmento de la clase media alta y alta del mercado nacional. Constanza podría ser mucho mas exitosa como destino vacacional y de descanso para ese grupo que Casa de Campo y Cap Cana. El mismo hecho de que su desarrollo como destino para ese segmento es mucho menor que el de Jarabacoa le ofrece una ventaja comparativa: Constanza esta por descubrirse.

Para lograr atraer ese segmento de mercado, sin embargo, no se debe continuar gastando tiempo y recursos en proyectos de rescate de atractivos, señalización, participación comunitaria y formación de capital social. Eso debe hacerse pero lo prioritario actualmente es reforzar significativamente la imagen. Es decir, el esfuerzo debe concentrarse en la promoción del destino para lograr lo que Portillo logró con su aeródromo: que los ricos visiten con sus avionetas. Si la campana promocional es intensa y bien hecha, Constanza podría sobrepasar a Jarabacoa en segundas casas de dominicanos en poco tiempo.

Constanza puede hacer cosas en ese sentido que no cuestan mucho. Para comenzar debe levantar una enorme valla promocional en el cruce de su carretera con la Autopista Duarte, en ambas direcciones, donde se proyecte la imagen de paraíso y su Salto de Aguas Blancas. Debe sacar anuncios en los periódicos promocionando la región. Debe inventarse festivales (de las flores, de la fresa, de las ensaladas, de la papa, del ajo) que llamen la atención a nivel nacional como La Vega lo ha logrado con su carnaval). Y debe, finalmente, inculcar en el imaginario nacional que ahora tiene una carretera que no presenta ningún peligro.