Romney acusa a Obama de desmantelar reforma a la ayuda social
El vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, tronó contra las declaraciones de Romney
ELK GROVE VILLAGE.- En un guiño a los votantes de la clase media, el aspirante presidencial republicano Mitt Romney buscó poner la ayuda social en la agenda de la campaña electoral cuando acusó al presidente Barack Obama de alentar la "cultura de la dependencia".
El equipo de campaña de Obama respondió de inmediato. Afirmó que Romney miente al criticar la nueva política del presidente sobre las asistencia social porque durante muchos años la apoyó junto con los republicanos.
En un acto proselitista cerca de la ciudad de Chicago donde el presidente tiene su casa, Romney sugirió que Obama había desmantelado la reforma al bienestar social de 1996 que promulgó el entonces mandatario Bill Blinton. Afirmó que, de ser elegido, haría que las personas que reciban ayuda social asuman el compromiso de esforzarse por encontrar trabajo.
"Terminaremos con la cultura de la dependencia y restableceremos la cultura del buen trabajo arduo", dijo.
El gobierno de Obama anunció a mediados de julio una directiva que permite a los estados la "dispensa" de los requisitos laborales federales que exige la reforma a las personas para que puedan recibir la asistencia social.
De acuerdo a la reforma, la ayuda social -entre otras medidas- está condicionada a que los beneficiarios encuentren trabajo en dos años o a recibirla por hasta cinco años.
El vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, tronó contra las declaraciones de Romney al tacharlas de "categóricamente falsas y descaradamente deshonestas".
El equipo de campaña de Romney abordó también el caso de la ayuda social en un nuevo mensaje electoral en el que critica la nueva decisión de Obama. La Casa Blanca ha explicado que la intención de Obama es darle a los estados la flexibilidad que pedían para adecuar el programa a sus necesidades.
Pero algunos conservadores temen que una mayor laxitud podría permitirle a los estados eludir los requisitos laborales, que son un elemento clave de la reforma de Clinton.
Romney fue uno de los varios gobernadores republicanos que en 2005 firmaron una carta para solicitarle al Congreso una mayor "facultad de dispensa". Romney gobernó Massachusetts.
El portavoz de la campaña de Obama, Lis Smith, dijo que Romney "no estaba diciendo la verdad" en el nuevo ataque a Obama.
"Al atacar con falsedades una política que él y sus aliados republicanos han apoyado por años, Romney está una vez más abjurando de una posición que adoptó en Massachusetts, y demostrando que carece de la fortaleza y los principios fundamentales que la nación necesita en un presidente", enfatizó.
Los demócratas también acudieron el martes a la clase media con un mensaje electoral sobre el expediente empresarial de Romney en el fondo de inversiones Bain Capital que dirigió. En el mensaje, una persona que perdió el empleo y el seguro médico cuando Bain Capital cerró una siderúrgica en Kansas en 2001. El hombre dice que no cree que Romney "comprenda lo que el hizo a las vidas de las personas" al cerrar la planta.
En tanto, Romney y Obama continuaron con las reuniones destinadas a la recaudación de dinero para sus campañas.
"Terminaremos con la cultura de la dependencia y restableceremos la cultura del buen trabajo arduo", dijo.
El gobierno de Obama anunció a mediados de julio una directiva que permite a los estados la "dispensa" de los requisitos laborales federales que exige la reforma a las personas para que puedan recibir la asistencia social.
De acuerdo a la reforma, la ayuda social -entre otras medidas- está condicionada a que los beneficiarios encuentren trabajo en dos años o a recibirla por hasta cinco años.
El vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, tronó contra las declaraciones de Romney al tacharlas de "categóricamente falsas y descaradamente deshonestas".
El equipo de campaña de Romney abordó también el caso de la ayuda social en un nuevo mensaje electoral en el que critica la nueva decisión de Obama. La Casa Blanca ha explicado que la intención de Obama es darle a los estados la flexibilidad que pedían para adecuar el programa a sus necesidades.
Pero algunos conservadores temen que una mayor laxitud podría permitirle a los estados eludir los requisitos laborales, que son un elemento clave de la reforma de Clinton.
Romney fue uno de los varios gobernadores republicanos que en 2005 firmaron una carta para solicitarle al Congreso una mayor "facultad de dispensa". Romney gobernó Massachusetts.
El portavoz de la campaña de Obama, Lis Smith, dijo que Romney "no estaba diciendo la verdad" en el nuevo ataque a Obama.
"Al atacar con falsedades una política que él y sus aliados republicanos han apoyado por años, Romney está una vez más abjurando de una posición que adoptó en Massachusetts, y demostrando que carece de la fortaleza y los principios fundamentales que la nación necesita en un presidente", enfatizó.
Los demócratas también acudieron el martes a la clase media con un mensaje electoral sobre el expediente empresarial de Romney en el fondo de inversiones Bain Capital que dirigió. En el mensaje, una persona que perdió el empleo y el seguro médico cuando Bain Capital cerró una siderúrgica en Kansas en 2001. El hombre dice que no cree que Romney "comprenda lo que el hizo a las vidas de las personas" al cerrar la planta.
En tanto, Romney y Obama continuaron con las reuniones destinadas a la recaudación de dinero para sus campañas.