Se desatan los demonios en el Bloque de diputados del PRD

Grupos de Vargas y Mejía enfrentados por vocero y comisiones

Miguel Vargas Maldonado

SD. De nuevo el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) lleva su conflicto interno a la Cámara de Diputados por la vocería del Bloque y enfrenta a los bandos de Miguel Vargas e Hipólito Mejía, además por las presidencias de las Comisiones Permanentes.

El 24 de julio pasado, Vargas Maldonado envió una carta al presidente de la Cámara de Diputados, Abel Martínez, informando que Ruddy González había sido elegido como vocero de los diputados del PRD. Hacía constar, en un acto de alguacil, que 41 legisladores habían votado por González.

Esta semana, Andrés Bautista y Orlando Jorge Mera enviaron otra comunicación en la que expresan a Abel Martínez que la "actuación en conjunto de diputados que estarán ciñendo su accionar, al margen de cualquier otra consideración, a las directrices trazadas por la dirección nacional del partido la representará Eugenio Cedeño".

En ese sentido, el propio Cedeño remitió otra carta a Martínez con el listado de los 30 diputados que seguirán las directrices de la "Dirección" del partido.

Este conflicto se daba por superado, tomando en cuenta que el pasado 16 de agosto, Ruddy González fue presentado como vocero del PRD, sin mayores inconvenientes. Pero se supo que Cedeño no fue presentado como el "vocero de la dignidad", para no empañar los actos de juramentación de Martínez y la toma de posesión de Danilo Medina.

Sin embargo, el problema ahora es mayor, pues en los pasillos del Congreso se comenta que rodarán las cabezas de los diputados del grupo de Mejía que encabezan Comisiones como Alberto Atallah que preside la de Industria y Comercio; Josefa Castillo, la de Educación y José Francisco Santana Suriel (Bertico), quien dirige la de Deuda Pública.

Para hoy estaba prevista la reunión de la comisión coordinadora de la Cámara de Diputados para escoger las comisiones, pero el encuentro fue pospuesto para dar tiempo a que se produzca un acuerdo a lo interno del PRD y así evitar confrontaciones en el organismo.