Cabrera cuestiona con bate el WAR

La estadística bandera de la sabermetría no lo favorece y vuelve a ser el centro de la polémica

Miguel Cabrera, el bateador más temible de la actualidad en las Grandes Ligas.

CARACAS, Venezuela. Otra vez el WAR. Miguel Cabrera hace pedazos el pitcheo contrario, y los críticos de la sabermetría hacen pedazos la estadística bandera del nuevo análisis.

El WAR (victorias sobre un jugador de reemplazo, según sus siglas en inglés) nació hace pocos años con un fin loable: tratar de determinar el valor real de un pelotero y poder compararlo con otro de su propia época o de otro tiempo, de la misma posición o de otra diferente.

El WAR tiene su origen en las mismas preguntas que toda la vida nos hemos hecho todos los aficionados: ¿fue mejor Barry Bonds que Babe Ruth? ¿Sandy Koufax era más dominante que Randy Johnson? ¿Quién ha tenido la mejor temporada para un venezolano, Cabrera o Johan Santana?

¿Quién vale más? ¿Quién aporta más?

Su cálculo toma los numeritos de cada pelotero y los reúne en una sola fórmula. En el caso de los paleadores, combina la defensa, el bateo y el éxito al correr entre las bases.

El fin último del WAR es positivo, aunque acortará las conversaciones de esquina. Ya hallaremos de qué subjetividad discutir.

El principal problema con esta herramienta es que su banco de pruebas es el día a día, sin que todavía haya sido perfeccionada y sin que el gran público la comprenda todavía.

Seamos honestos: la fanaticada en general aún no domina conceptos como la efectividad ajustada, el BABIP o el OPS ajustado; es lógico que la mayoría levante una ceja cuando escucha citar el WAR.

Baseball-Reference y FanGraphs han ido modificando el cálculo de esta estadística, ajustando criterios con rigor y un tris de subjetividad.

En medio de este panorama, Cabrera da su clase de bateo en Arlington, amanece como líder bate y en promedio de embasado, slugging, OPS, anotadas, empujadas, hits, bases totales y OPS ajustado, pero un periodista perspicaz suelta que el aragüeño ni siquiera aparece rankeado entre los 10 primeros del fulano WAR. ¿Cómo no reaccionar?

¿Tiene validez esta insensatez de no considerar al maracayero como uno de los 10 mejores jugadores de posición de la actualidad?

Admitamos primero que es una insensatez que Albert Pujols esté bateando .241 después de casi 200 apariciones, pero es así y no es eso lo que puede desvirtuar el average. Josh Hamilton tiene .351 de slugging a estas alturas de la zafra, otra insensatez, pero no por ello el slugging ha dejado de ser una útil herramienta.

Hay que ir más allá de lo superficial, aunque eso no libera de toda culpa al WAR. No todavía, al menos.

Cabrera sí está en el tope, pero según el WAR de Fangraphs (el llamado fWAR). Está igualado con Evan Longoria, cuya mejor defensa le pone junto al venezolano.

Es el WAR de Baseball-Reference (bWAR) el que ubica a Gerardo Parra como el mejor pelotero de posición de la actualidad, con Longoria como octavo y Cabrera si acaso igualado con varios en el décimo.

El mayor inconveniente ocurre en la medición de la defensiva, pues ambas empresas usan diferentes baremos. El valor que se le concede a lo hecho con el guante también es discutible, ya que en la propia comunidad sabermétrica se admite que ese es el desempeño más difícil de medir con exactitud, aún con las herramientas disponibles hoy.

También puede criticarse la subjetividad que tiene el WAR al otorgar una especie de bono ofensivo, llamado el ajuste posicional. Este ajuste da más valor a las estadísticas de quien defiende posiciones más difíciles, como el short.

Esas últimas dos características explican que Cabrera fuera escolta de Mike Trout en 2012 y que no sea el líder indiscutible en 2013. También conduce a una reflexión adicional: si ya la defensiva es tomada en cuenta, ¿dar un extra en el renglón ofensivo, mediante el ajuste posicional, no es, en el fondo, premiar dos veces el mismo renglón, para beneficio de campocortos, camareros y centerfielders, usualmente más activos y con mejores estadísticas al campo que los defensores de las esquinas del cuadro y del jardín?

En la medición pura del bateo, Cabrera es el número uno indiscutible, y por mucho, tanto para Baseball-Reference como para FanGraphs.

El origen del WAR es legítimo: la búsqueda del Santo Grial que permita determinar el valor exacto de cada jugador.

Su mayor inconveniente es que su cálculo no se ha unificado y aún está en período de prueba. Tanto es así, que en el último año la fórmula de B-R ha sido ajustada cuatro veces, por ejemplo.

Tal vez sea cuestión de esperar a su perfeccionamiento, antes de usarla como el argumento definitivo en una discusión de esquina.

El otro problema está en algunos críticos de la herramienta, que la satanizan sin entenderla, que a veces sin siquiera tratar de averiguar de qué va y hasta generalizan.

El periodista que resaltó el hecho de que Cabrera no aparecía entre los mejores en WAR olvidó o no quiso precisar que se refería al conteo de Baseball-Reference, dejando de lado que el aragüeño es el número uno en el conteo de FanGraphs.

No hace falta el WAR para concluir que Cabrera es el mejor bateador del momento. Pero quien todavía no guste de esta estadística, piense al menos ambos cálculos coinciden en que nadie tiene una mejor ofensiva en las mayores que él.

El Nacional de Venezuela

Las mil vueltas anotadas

Cabrera sigue cosechando éxitos en su carrera, y es que el venezolano llegó el jueves a 1000 anotadas de por vida en las mayores y se convirtió en el venezolano más joven en alcanzar dicha cifra, desplazando a otro maracayero como Bob Abreu, quien lo había hecho con 32 años y 11 temporadas, Miguel lo hizo en 11 temporadas también pero con 30 años. Son seis los venezolanos que han llegado a 1000 o más carreras anotadas: ellos son Omar Vizquel con 1445, Bob Abreu con 1441, Luis Aparicio con 1335, Andrés Galarraga (1195), Magglio Ordóñez (1076) y Cabrera.