Candidatos al COI obligados a someterse a normativas

Richard Carrión fue el último en presentar su candidatura. (EFE).

MADRID, 22 may (EFE).- Los candidatos a presidir el Comité Olímpico Internacional (COI), una lista aún abierta a la que hoy se ha unido el puertorriqueño Richard Carrión, deben someterse a una estricta normativa que les impide prácticamente cualquier tipo de promoción, salvo las entrevistas en prensa y el contacto personal con los electores.

El Código de Ética del COI recoge una amplia lista de restricciones que, entre otros aspectos, prohíbe a los aspirantes la participación en debates o la formulación de promesas electorales.

Hasta el momento, el alemán Thomas Bach, el singapurense Ser Miang Ng, el taiwanés Ching-Kuo Wu y el puertorriqueño Carrión se han lanzado a la carrera para suceder en la presidencia del COI al belga Jacques Rogge, en las elecciones que se celebrarán el 10 de septiembre en Buenos Aires.

Durante la campaña "cada candidato elige las formas y métodos que pretende usar", pero siempre debe prevalecer "el respeto mutuo", dice el Código Ético.

Los candidatos "pueden conceder entrevistas", pero no hacer publicidad, ni tampoco "participar en debates públicos, sea cual sea el organizador". Tampoco pueden beneficiarse de los servicios de un periodista o de un medio, ni gratis ni previo pago.

Cada aspirante "puede presentar a sus colegas sus planes y puntos de vista como futuro presidente del COI en forma de documento escrito", pero "se abstendrá de participar en cualquier campaña promocional o de comunicación basada en ese documento".

La promoción de su candidatura "excluirá toda forma de publicidad, incluyendo el uso de nuevos medios o redes sociales". No se pueden organizar tampoco "reuniones públicas" de promoción, ni camuflarlas bajo la fórmula de "reuniones técnicas".

El Código recomienda "limitar" el número de viajes relacionados con la promoción de la candidatura para evitar gastos, aunque no es más concreto a este respecto. "No se alientan" las visitas entre los miembros del COI y los candidatos y, en caso de producirse, deben comunicarse a la Comisión de Ética.

Ningún miembro del COI puede anunciar públicamente a quién va a votar, ni proporcionar ayudar financiera o material a alguno de los aspirantes; estos, a su vez, no pueden ofrecer "regalos, donaciones o ventajas de cualquier naturaleza", ni hacer promesa alguna que beneficie, aunque sea a largo plazo, a un votante.

Todas las partes de la 'familia olímpica' -federaciones, patrocinadores, comités nacionales...- han de se neutrales. No se permiten alianzas entre los candidatos. Si no se respetan estas reglas, la Comisión de Ética puede aplicar varias medidas: hacer una observación, formular una advertencia -que siempre será pública- o trasladar el caso a la Ejecutiva del COI, en caso de irregularidades graves, para que aplique posibles sanciones.