"Y se vistió de reina..."

Glenn Burke

"Me dejaron cuidando a mis nietecitos, y todo iba muy bien, hasta que puse a secar los pañales en el micro-onda"... Yogi Berra

La decisión del pívot Jason Collins, 34 años, de los Wizards de Washington, de salirse del closet y como dice Gloria Trevi soltarse el cabello, vestirse de reina y ponerse tacones, debe ser visto como algo normal. La orientación sexual debe ser respetada.

En las Grandes Ligas aplaudimos a Babe Ruth, porque se caracterizó en su vida privada por el gusto hacia las prostitutas, salía hasta con seis una noche en orgía desenfrenada y era el "macho-man" el "Sultán de la Estaca". En la actualidad, la vida de "bichán" de Alex Rodríguez y su gusto por las modelos y artistas bellas aunque sean "media noche" como Cameron y Madonna, se adueña de los titulares principales de la crónica rosa.

Ahora bien, si un jugador de béisbol saliera del closet y le cantara como la Trevi a sus compañeros: "Y todos me miran, me miran, me miran, por que hago lo que pocos se atreveran...y todos me miran, me miran, me miran, algunos con envidia pero al final, pero al final, pero al final, todos me amaran"..., tendría que coger la patineta e irse de por vida, no sólo del equipo, sino totalmente del béisbol.

¿Hay anacronismo en el béisbol en una época cuando los tribunales tratan de legalizar la unión entre personas del mismo sexo, cuando la iglesia calla los curas gays y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos los acepta?

Domingo Belliard nos preguntó ayer vía twitter si algún jugador de béisbol se ha declarado gay.

Domingo, el primer jugador de Grandes Ligas en confesar que era gay fue el jardinero Glenn Burke, quien fue el creador del saludo "hi-five" con las manos arriba. Pero no se declaró cuando era jugador activo, sino luego de su retiro.

Burke fue el primer atleta profesional negro en declarar su condición homosexual y lo dio a conocer en una breve nota de prensa: "Deben saber ahora que un gay puede jugar béisbol en las Grandes Ligas, porque yo soy gay y lo hice".

Burke se retiró del béisbol y entró a las pistas de atletismo como corredor 100 y 200 metros planos en los Gay Games 1982.

Burke en 1994 fue diagnosticado con SIDA y murió a causa de esa enfermedad a los 42 años de edad.

Otro jugador de béisbol que reconoció su preferencia sexual fue Billy Bean y lo hizo al igual que Burke después de su retiro. Bean debutó en 1987 con los Tigres de Detroit y en su primer juego conectó cuatro hits. También militó con los Dodgers de Los Ángeles y los Padres de San Diego.

Hay otros casos, como el de Joe Valentine, relevista de los Rojos de Cincinnati, 2003-2005, quien fue criado por dos lesbianas y el árbitro Dave Pallone, pero este espacio se acabó. Twitter: @bienvenidorv