El camino a QE3 (II de II)
Ben Bernanke en Jackson Hole. "El Fed proporcionará estímulos adicionales como sean necesarios para promover una recuperación más fuerte de la economía"
Bernanke argumenta también que la orientación de tasas futuras, o sea su compromiso de no elevar las tasas hasta finales del 2014, han tenido un impacto poderoso ante las expectativas de política restrictiva del Fed. En conclusión, dijo él que "herramientas de políticas no tradicionales han sido y pueden continuar siendo eficaces en proveer facilidades financieras" (el énfasis es mío).
Luego catalogó los costos potenciales de más flexibilización: deterioro del funcionamiento del mercado en la medida que aumenta la participación del Fed en el total de bonos en circulación; el potencial de una burbuja de activos si las tasas de interés se mantienen bajas por un largo período; la amenaza de inflación si el Fed tiene dificultades para salir de sus compras; y pérdidas potenciales si los bonos pierden valor cuando las tasas de interés aumenten. Dijo Bernanke, "el obstáculo para utilizar políticas no tradicionales debe ser mayor que para políticas tradicionales. Al mismo tiempo, los costos de políticas no tradicionales, cuando se consideran cuidadosamente, aparentan manejables, implicando que no debemos descartar el uso futuro de tales políticas si las condiciones económicas lo justifican." ¿Lo justifican las condiciones? Sí. Como dijo Bernanke, "la situación económica está obviamente lejos de ser satisfactoria".
Si Bernanke ha dejado por sentado que el Fed tiene planes de actuar el 13 de septiembre, no ha aclarado cómo. El Fed podría extender su orientación de tasas bajas más allá del 2014, pero el discurso de Bernanke pareció atribuirle a esa acción menos eficacia que a las compras adicionales de bonos. Si el Fed compra bonos, ¿comprará del Tesoro o MBS, u otra cosa? Al citar la vivienda como primera en frenar la economía, y especificando el impacto sobre las tasas hipotecarias de QE anteriores, él hizo un caso prima facie para comprar MBS y bonos del Tesoro. No está claro todavía, si el Fed anunciará un monto fijo de compras en un período fijo, o un programa abierto (por ejemplo, $100 mil millones mensuales, atado a las condiciones económicas).
Lo que es casi seguro es que no se lo agradecerán cuando ocurra. Los conservadores lo acusarán de activismo temerario del Fed, y probablemente le agreguen servilismo a Barack Obama. Los liberales denunciarán al Fed por no ir más lejos, o actuado antes. Y en verdad, nadie puede estar seguro de que no estén en lo correcto. En la conferencia de hoy de Jackson Hole, hubo un animado debate sobre esta interrogante. Adam Posen, cuyo último día en el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra es hoy, denunció el "derrotismo sobre la política" que conduce a las personas a concluir que si la política monetaria no funciona, sencillamente debe ser la estructura de la economía. De hecho es muy probable que el problema sea impedimentos a determinados mercados financieros, que se pueden abordar con las compras de activos en ese sector específico (por ejemplo, préstamos para pequeñas empresas). Los bancos centrales han evitado esas compras debido a "tabúes auto-impuestos", se preocupa Posen, tales como temores de que esas compras podrían hacer una mala asignación del crédito o parecer una política fiscal politizada. Esto, dijo él, "es una manera prehistórica de pensar".
Larry Lindsey, un ex gobernador del Fed y asesor de George Bush, ripostó: "En una sociedad libre, las personas y las instituciones no hacen cosas inusuales porque si lo hacen, y rompen con la tradición y resulta que estaban errados, están arriesgando la finca. Es normal, comportamiento político prudente. En nuestra profesión, después de las últimas dos décadas, comportarse con modestia en lo que expresamos y podemos hacer, es probablemente apropiado."
Bernanke puede simpatizar con ambos. Cuando se unió al Fed en el 2002, él era, como la mayoría de los académicos, un tanto erizo, muy seguro de las respuestas e impaciente con los tontos y cobardes que se rehusaban a implementarlas. En uno de sus primeros discursos como gobernador él hizo el señalamiento académico de que cuando las tasas de interés están en cero, el Fed todavía tenía muchas municiones mediante la impresión de dinero, lo que Milton Friedman, eufemísticamente llamó tirar dinero desde un helicóptero. Este fue el origen del epíteto "Helicóptero Ben". Un año después, hizo el mismo comentario en Japón pero con más sutileza. En los años siguientes, se ha convertido, como la mayoría de los formuladores de política, en un zorro: el mundo real tiene restricciones políticas y consecuencias inesperadas que deben ser tomadas en cuenta antes de aplicar el ideal académico.
El zorro de Bernanke parece haber hecho las paces con el erizo. Su audiencia más importante de hoy fueron sus propios colegas. Él necesita no solo sus votos sino también su endoso verbal de las próximas medidas del Fed en sus discursos. Lo que la mayoría de los de afuera no pueden apreciar acerca del trabajo del presidente del Fed es que entre sus responsabilidades no escritas está el mantener la integridad y la credibilidad de la institución para sus sucesores. Hay dos formas de perderlas: por hacer muy poco ante una situación de desempleo o inflación demasiado altos; la otra es hacer demasiado, con activismo que provoca una reacción contra la institución, restringiendo su habilidad para actuar de nuevo. Si Bernanke hizo el cálculo correcto, encontró el camino entre los dos.
El zorro de Bernanke parece haber hecho las paces con el erizo. Lo que la mayoría de los de afuera no pueden apreciar acerca del trabajo del presidente del Fed es que entre sus responsabilidades no escritas está el mantener la integridad y la credibilidad de la institución para sus sucesores.
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De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com