Esforzándose
Patentes de medicamentos en la India. Las normas de patentes en la India enfurecen a la Industria Farmacéutica (Big Pharma)
Un enfrentamiento a causa del mercado de medicamentos en la India era inevitable. Los fabricantes extranjeros de medicamentos, enfrentando un crecimiento insignificante en occidente, están mirando a la India con avidez. Los crecientes ingresos y las altas tasas de enfermedades crónicas podrían empujar las ventas de $12 mil millones en el 2010 a $74 mil millones para el 2020, según PwC, una consultora. Pero aprovechar este crecimiento requiere de patentes para proteger la propiedad intelectual. La India es hogar de una próspera industria de medicamentos genéricos, cuyos medicamentos imitados representan cerca del 90% del mercado. Las leyes de patentes de medicamentos en India tienen apenas 7 años. Su gobierno está interesado en estimular la producción de medicamentos genéricos y mantener los precios bajos.
Ahora las normas de patentes de India se están sometiendo a pruebas. Novartis, un gigante suizo, está retando a la India por negar una patente a Glivec, su revolucionario medicamento contra el cáncer. El pleito está programado para ser oído en la Suprema Corte de la India el 11 de septiembre. Bayer, un fabricante alemán, tiene un problema diferente: en marzo el controlador de patentes de India le ordenó otorgar la licencia de un medicamento a un fabricante local. Su apelación tuvo su primera audiencia el 3 de septiembre. Estos casos ayudarán a decidir qué tan rápido los 1.2 mil millones de personas en India recibirán nuevos medicamentos y a qué precio.
Por ejemplo, la ley prohíbe patentes para cambios menores en medicamentos existentes, una práctica conocida como "perpetuación". Las reformulaciones de medicamentos con frecuencia se utilizan para extender las patentes; estos no reciben protección en la India. El país tiene también un criterio amplio para "otorgamiento compulsivo de licencias". Un acuerdo de WTO (organización mundial del comercio) le permite a los países, en algunos casos, a obligar a las empresas a otorgar licencias de un medicamento patentado a una empresa genérica. Las leyes en India les otorgan a los funcionarios amplios poderes para hacer esto. La industria farmacéutica de la India tiene una historia única. Durante más de 30 años el país no reconocía las patentes farmacéuticas. Las empresas nacionales se hicieron expertos en copiar medicamentos y fabricarlos más baratos. Después de unirse a la Organización Mundial del Comercio en 1995, India se vio obligada a cambiar su política sobre patentes. Pero su nuevo sistema, iniciado en el 2005, incluye una protección especial tanto para los pacientes como los fabricantes de medicamentos genéricos.
Ahora ambas disposiciones están siendo atacadas. En el 2006 India le negó a Novartis una patente para Glivec, llamándola una modificación no patentable de una sustancia existente, imatinib. Novartis insiste en que esto es un disparate. Solo al hacerlo en forma de sal, imatinib mesylate, pudo Novartis fabricar un medicamento adecuado: el cuerpo absorbe la medicina con un 30% de mayor facilidad.
Paul Herrling, el presidente del Instituto de Enfermedades Tropicales de Novartis, dice que el caso es una prueba de qué es patentable en India. Dice él que están siendo acusados de "perpetuación". "El que ese concepto se aplique a Glivec, que fue un avance significativo en las terapias contra el cáncer, es completamente ridículo". Michelle Childs de Médicos Sin Fronteras, una organización sin fines de lucro, replicó que las empresas farmacéuticas tales como Novartis no deben obtener patentes por pequeñas mejoras. Esto mantendría a los genéricos fuera del mercado, haciendo subir los precios.
El caso de Bayer es igualmente intenso. En el 2008 obtuvo una patente en India para Nexavar, una medicina para el cáncer de riñón. Pero en marzo el controlador de patentes de la India emitió la primera licencia compulsiva. Escribió que Bayer no había hecho a Nexavar "razonablemente asequible" (Bayer lo ofrecía por la friolera de $5,000 al mes), que la compañía no suministraba suficientes medicamentos y, en un guiño proteccionista, consideró que continuar importando Nexavar le haría más daño al caso de Bayer. El controlador ordenó a una empresa india, Natco, a vender Nexavar a una trigésima parte del precio de Bayer. Bayer recibirá regalía de 6%. Entretanto Bayer está defendiéndose de otro competidor, Cipla, que ha vendido en India el Nexavar genérico durante años.
Mientras estos casos se ventilan, el gobierno de India está considerando otras formas de obtener medicamentos más baratos. Tiene planes de ofrecer medicamentos genéricos gratis en los hospitales públicos, lo que incrementaría las ventas de imitaciones muy baratas. Podría también establecer controles de precio de los medicamentos patentados. Sin embargo, las empresas de genéricos no son inmunes a la presión regulatoria. Los ministros tienen planes de expandir el control de precios a un amplio espectro de genéricos.
Costos versus innovación
"Nos damos cuenta de que la industria será impactada", explica D.G. Shah de la Alianza Farmacéutica India, que representa grandes empresas de genéricos. "Estamos tratando de encontrar una solución de manera que las preocupaciones del gobierno sobre el acceso y asequibilidad sean tratados sin amenazar el crecimiento a largo plazo de la industria farmacéutica." Buen trabajo, si lo logran.
La India es hogar de una próspera industria de medicamentos genéricos, cuyos medicamentos imitados representan cerca del 90% del mercado.
Las leyes de patentes de medicamentos en India tienen apenas 7 años.
© 2012 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com