La disciplina del mercado

Un sistema financiero sano no es sólo uno de altos índices de solvencia, baja morosidad y buen cumplimiento del encaje legal. Para ser verdaderamente sano y solvente, debe también ser sostenible, lo que implica ir más allá de las entidades financieras, para pensar también en el usuario o cliente bancario "de a pie".

La regulación, la supervisión y la práctica bancaria deben inducir y fomentar que los usuarios de servicios financieros actúen como agentes capaces de informarse adecuadamente, para exigir servicios bancarios de calidad y discriminar entre buenos y no tan buenos proveedores financieros.

Así, y sólo así, se podrá ejercer una "disciplina del mercado", que sea capaz de asegurar condiciones competitivas y económicamente óptimas del punto de vista del usuario (y del sistema), dada la estructura oligopolística que típicamente caracteriza al sector financiero, aquí y en el resto del mundo.

Un primer paso es proveerle al usuario de servicios financieros informaciones lo más comprensibles, actualizadas, comparables y prácticas posible.

Una vía para proveer estas informaciones es la página web de las entidades financieras que operan dentro de un mercado. En nuestro país, ya casi todos los bancos y las asociaciones de ahorros y préstamos tienen una presencia digital en el Internet, accesible a todos.

Lo que queda claro es que algunas páginas "web" son más conducentes a clientes actualizados, informados y educados que otras.

Por ejemplo, el 90% de las páginas de las primeras 20 entidades financieras publican sus tarifarios de servicios y el 83% sus memorias institucionales actualizadas. Muchas (63%) tienen disponible cierto nivel de información de las tasas activas de sus préstamos (especialmente de sus tarjetas de crédito).

Algunas (58%) tienen disponible calculadoras para que los clientes puedan hacer "simulaciones" de las cuotas de sus préstamos, aunque la calidad varía mucho. Lamentable es que solo 15% de las entidades tienen disponible calculadoras para simular el rendimiento de los ahorros o inversiones en el tiempo.

Paradójicamente, muchos bancos no indican en sus páginas el nombre de sus cuentas en las redes sociales... ¡aun cuando casi todos ya las tienen!

Sólo la mitad publican cuáles son las tasas indicativas que pagarán por sus productos de ahorro y depósitos a plazo fijo o certificados financieros. Esta información permite maximizar el rendimiento de los ahorros en momentos como los actuales, de bajas tasas de interés. Para colmo, algunas entidades no proveen esta información ni siquiera por la vía telefónica.

Increíblemente, de 20 entidades que evalúa nuestro nuevo índice, sólo seis (o 30%) tienen módulos de educación financiera disponible para orientar al público con sus finanzas personales.

El 35% de las entidades publican cuál es su calificación de riesgo, pero sólo dos tienen el historial donde se muestra la evolución de ese "rating" en el tiempo.

Donde verdaderamente se "quemaron" todas las entidades financieras es en no hacer disponible a sus clientes, desde sus propias páginas web, los contratos de adhesión de sus productos.

Aunque los contratos están disponibles (incompletos y desactualizados, por cierto) en la página web de la Superintendencia de Bancos, ideal fuera que estos, adjunto a documentos llanos y explicativos, estén publicados en las mismas webs bancarias, para facilitar su estudio previo y comparación.

En esta primera entrega de nuestro Índice Web Bancario BetaMetrix (IWBB 2013) el resultado que el sector en su totalidad promedió fue de sólo 48%.

Ojalá que las entidades participantes se animen a enriquecer su oferta informativa y formadora en la web para que nuestro sistema tenga clientes cada vez más exigentes, informados y capaces.

El Banco no solo es fuente importante de recursos para el Gobierno por los aportes anuales de beneficios e impuestos, sino que se ha constituido en una especie de 'brazo financiero' del sector  gubernamental". Vicente Bengoa A.Administrador General del Banco de Reservas 

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