Entre el diseño y la pared

Los papeles tapiz con los adecuados toques de colores y texturas enriquecen nuestros ambientes.

La decoración vintage vuelve a ser la protagonista indiscutible de nuestros hogares.

Es imposible escribir sobre el papel tapiz

Las reseñas van desde los lujosos papeles tapiz del Barroco, pasando por aquellos diseñados en seda de cantón -una tradición aprendida posteriormente por los franceses en el diseño y uso de los espacios interiores-, hasta las décadas de los 60 y 70, donde primaban los diseños estridentes de formas geométricas y relacionadas con la cultura de esas épocas.

En estos días, diseñar con papeles tapiz ha cobrado una gran importancia. Estos se manifiestan en colores sólidos con detalles monocromáticos, en tonos mates y brillantes, con texturas que nos ilusionan visual y táctilmente (y que de lo bidimensional convierten a nuestras paredes en formas tridimensionales), que en sincronía con la luz, llegan a su máximo esplendor. También los hay con formas geométricas que nos trasladan a la influencia cromática y vibrante de décadas pasadas, y a través de ventajas tecnológicas en los medios de producción, que nos ofrecen brillo, reflejo, juegos visuales y la implementación de materiales poco comunes en la decoración.