Una remodelación de embrujo en Santiago

El arquitecto Luis Tavárez rescató lo más valioso de esta casa, adecuándola a las nuevas tendencias.

El contraste cromático aplicado en la fachada de esta casa santiaguera, emplazada en el sector el Embrujo III, fue idea del arquitecto Luis Tavárez. Este profesional decidió crear nuevos volúmenes que unificaron la nueva estructura con la ya existente, consolidándola por medio al color marrón y equilibrándola a través del blanco.

“La número uno”. Pero no siempre fue así. Esta infraestructura fue sometida a un verdadero cambio radical tras ser habitada durante más de un lustro por sus actuales propietarios y al quedarse pequeña ante las necesidades y deseos de una familia que pasó de ser conformada por dos personas a estar constituida por siete.

El también presidente de la compañía LT Arquitectos lo tuvo claro desde el principio: rescataría lo existente en este hogar y lo convertiría en uno mejorado. Para este proceso contó con el apoyo absoluto de los anfitriones, que siempre se sintieron cómodos con su entorno y prefirieron valorar lo que tenían, invirtiendo con miras a la sostenibilidad en el tiempo y evitando empezar de cero en otro lugar.

 Un giro de 360º

Sin embargo, aquí no hubo rincón alguno que escapase del talento del arquitecto Tavárez en cuanto al diseño de interiores se refiere. Él trabajó bajo la disciplina del Feng-Shui, y “las técnicas de ese arte están impregnadas por doquier”, según afirma para justificar el hecho de que el vestíbulo está matizado de azul “a fin de relajar al visitante”, representando el elemento agua. Por otra parte, esto puede explicar por qué los rojos, naranjas y marrones también se ponen presentes en el resto de las estancias y, a decir de Tavárez, lo hacen para representar al “fuego”. Así, con conocimiento de causa, creó una correspondencia entre las tonalidades que simbolizan el agua y las que figuran en el fuego, propiciando igualmente un balance entre los materiales implementados a través de la combinación del metal y  la madera.

Que el resultado final haya generado la satisfacción de los dueños en un 100%, él ya lo predijo desde el principio; que la leyenda arquitectónica a trabajar era contrapuesta a la hoy existente, él también lo tenía claro; pero el hecho de que esta familia en crecimiento se adaptara tan rápido a los espacios de su creación y liberara en estos una energía restringida por tanto tiempo, eso todavía es capaz de emocionar al arquitecto Luis Tavárez...