2016

Los políticos sí piensan a largo plazo. El problema es que sólo lo hacen cuando se ocupan de las elecciones que les llevarán (o no) al poder.

2016 está demasiado lejos, y este gobierno es demasiado joven como para preocuparse ahora de las estrategias del 2016. Esa fecha, la de las elecciones, se cuela y filtra en los problemas del PRD y en las batallitas internas del PLD.

No existe una oposición organizada, porque el PRD, incapaz de desatascar su "aquí y ahora", se dedica a fastidiarse la vida internamente tomando posiciones de cara al 2016. ¿Y mientras tanto? "Todo bien, gracias por preguntar; no vale la pena hacer oposición, cuando todos los poderes están tan controlados por el PLD."

El PLD no consigue ocultar, a pesar de todo su aparato, tan organizado, tan militante, que aunque el gobierno de Medina no ha llegado al primer año, las tendencias internas se miran y ponen zancadillas para el 2016. Los que no están con Medina están con Leonel; las otras aspiraciones no son más que versos sueltos, peones de un tablero que mueven los dos ajedrecistas.

Demasiado pronto. No es justo para el país que los políticos sigan dando a sus maquinaciones internas la prioridad que no conceden a los problemas generales.

La visión a largo plazo que se pide con tanta frecuencia a los políticos les orientaría exactamente en la vía contraria: ¡piensen en todo menos en las elecciones!

2016 está todavía muy lejos. (En años perrunos son algo así como 21. Toda una vida.)

IAizpun@diariolibre.com