78 en miniatura

El estilo es el hombre, decía el ilustrado Buffon, pero pasa que aquí muere el hombre y sobrevive el estilo. La historia nuestra es sucesión en duplicado de inconductas políticas. La copia de estilos, de una generación a otra, es la norma en materia de conducción del Estado. El mismo espíritu político de Heureaux reencarna en Trujillo. La muerte de Balaguer, tampoco, supuso la desaparición de sus maneras. La silla presidencial, aquí, es especie de horma que deforma al que se sienta en ella. No hay solución, parece, para nuestros eternos retrocesos. Este 78 en miniatura debe ser el último.

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