Abogados y la suerte del salami

El derecho de opinar se ejerce hasta agotarse

Parece que los abogados están muy bien como sector que el presidente del Colegio dedica su tiempo a opinar sobre algo de tan poca esencia jurídica como la suerte del salami.

Las universidades que tomen nota, pues tal vez haya que incluir las bondades de los embutidos en el pensum de la facultad de derecho.

Hasta ahora era un problema sanitario, de comercio, y sobre todo de consumo, pero Pérez Volquez lo hace más trascendente y propio de figurar en los códigos.

No obstante, hay que reconocer que eso es lo bueno de la democracia dominicana. El derecho de opinar se ejerce hasta agotarse, ya que desde que se suscita un tema, nadie se queda sin decir lo suyo.

Del salami no se sabe por dónde va la cosa, pues aunque los productores y comerciantes se quejan de bajas en sus ventas, la mayoría lo toma a chiste.

Es más, debiera haber mayores ganancias, ya que quienes no pueden vivir sin su salami, compran otros de superior calidad. Guacanagarix anda con su salami extranjero al hombro, aunque lo fría con aceite criollo.

Con la gente no hay quien pueda.