¿Cambiar la ley o a la gente?
¿Cambiar la ley o a la gente?
Un titular reciente de periódico demostraba, sin quererlo, por qué estamos tan mal en nuestro país.
Decía el diario en cuestión que un plan para contribuir a solucionar los problemas del tránsito en la capital incluía la disposición de prohibir doblar a la izquierda en la avenida 27 de Febrero con Abraham Lincoln. Muy bien.
El único problema es que doblar a la izquierda en esa intersección está prohibido desde principios de la década pasada.
En efecto, durante el gobierno de Hipólito Mejía, las autoridades reordenaron el tránsito en algunas vías de la capital, bajo la dirección de Onésimo González, director de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) entonces, y una de las medidas fue impedir el giro a la izquierda en esa intersección.
Como aquí las leyes no tienen vocación de permanencia, la gente comenzó a doblar, primero tímidamente, pero luego hasta ayudados por los agentes de la Amet y todo ha vuelto a la posición anterior.
Yo no sé si la prohibición tiene sentido desde el punto de vista técnico, pero lo que sí se es que el dominicano es cómodo hasta la poltronería y las autoridades contribuyen a ello por su incapacidad para aplicar las leyes vigentes.
¿Por qué hay que esperar que los autos terminen de pasar en rojo cuando ya el semáforo hace rato que cambió y los agentes de la Amet apostados en la intersección parecen hitos y no oficiales de la ley?
Después dicen que la solución es cambiar la ley...
atejada@diariolibre.com
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