Dos complejos

La gripe está allá. La misma de aquí. La que afecta sólo a humanos. Los virus no conocen fronteras. Lo sabemos por los contagios mutuos. El Masacre no sólo se pasa a pie, sino también por aire. Lo cierto es que los huevos y los pollos están más sanos que las personas. Los haitianos mueren porque no comen y no por lo que comen. Las autoridades vecinas sobreactúan hacia afuera para esconder su falta de acción adentro. El complejo de inferioridad de ellos los torna prepotentes. El complejo de culpabilidad nuestro, débiles. La relación binacional, para ser buena, debe sanar.

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