El Espía

Como desde mañana el escenario de la reforma fiscal se traslada al Congreso, algunos esperan una lucha a tres caídas al mejor estilo de Jack Veneno, o una pelea "championable" a 14 asaltos. Sin embargo, los que apuestan a una carrera de aliento, incluido legisladores que conocen por donde le entra el agua al coco, podrían extraviar los cálculos, porque al dueño del "play" y de la mayoría de los árbitros, lo que le conviene es que la reforma pase rápido, a toda velocidad, como entierro de pobre, para salir de una vez de ese muerto tan pesado.