El país de lo inverosímil
BARAHONA. Acostumbrado a lo imposible, al dominicano no le llama la atención la ocurrencia de situaciones que en cualquier otro lugar constituirían motivo de escándalo. Antes, las guaguas viajaban con gallinas y chivos colgando. Hoy son motocicletas, mudanzas de diverso tipo y, en la foto, una nevera, aparentemente para enfriar el cálido Sur profundo. FOTO: RUBÉN ROBERTO/DIARIO LIBRE.