El vecino

Para los dominicanos, Haití es un vecino malo que puede ser muy bueno. Para los haitianos, somos el vecino rico que debe contribuir a resolverle sus problemas sin afectar lo que haga en su casa.

¿Cómo convertir a Haití en un vecino bueno? Parece que será muy difícil lograr un entendimiento a nivel político por todas las razones que conocemos, pero lograr un entendimiento comercial es posible, siempre y cuando los dominicanos estemos dispuestos a apoyar emprendimientos conjuntos entre los empresarios de ambos países.

El buen vecino no va a llegar por vía de acuerdos políticos, aunque sean de naturaleza comercial. Van a venir cuando haya entendimiento entre los actores económicos. Cuando los empresarios haitianos puedan tener una relación mutuamente beneficiosa con los dominicanos. Cuando el comercio sea "oficial" entre empresarios y no como ahora con mercados en pueblos fronterizos.

Nosotros tenemos que tomar la ofensiva. Vamos a ver si los empresarios quieren exportar.