Inquietud

Serán los despropósitos de la torpe diplomacia haitiana, la presión atmosférica de las tormentas, los ecos de espionaje que llegan de Estados Unidos y de Europa, la crisis económica mundial, los indignados de Turquía y de Brasil, las masacres de Siria, los venezolanos que buscan dónde empezar de nuevo...

Será que las discusiones internas en el PLD ya no son soterradas, y se ve venir que van a afectarnos a todos. Será que el tráfico en la ciudad es ya insoportable o que un año más, las brigadas del ayuntamiento podan como si asesinaran. Será que el estado de bienestar de Europa se ha demostrado frágil, y que entonces, a qué aspiramos aquí.

Será que la tercera línea del Metro aunque sea lógica, sigue siendo carísima, y que parece que los que piden los préstamos para esas obras, lo hacen pretendiendo que no hay que pagarlos. Será que el curso escolar termina, y que no hay dinero para mandar a campamentos. Será que los únicos que hacen planes a cuatro, ocho años, son los políticos decididos a reelegirse, porque los demás hacemos planes a seis meses... si el año no es bisiesto.

Será que la tecnología tira de nosotros, sin que sepamos a dónde nos lleva. Será que presentimos que lo que viene no es mejor que lo que dejamos y eso desanima. Será que de verdad estamos viviendo un cambio sustancial, que el mundo atraviesa uno de esos momentos que luego se señalan como definitorios en los libros de Historia.

Será lo que sea... pero se respira inquietud.

IAizpun@diariolibre.com