La AMET ve bien

La gran crítica que se le hace a la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) es que tiene los ojos bien abiertos para no ponerle multas a los choferes de vehículos públicos, ni a los oficiales.

Es como si los agentes de la Amet tuvieran instrucciones precisas de no molestar a los "padres de familia" que violan todas las leyes en vehículos que, a veces, nadie sabe cómo pasaron el proceso de revista.

Lamentablemente, los que reciben y tienen que pagar las multas son los mismos que pagan los impuestos, la energía eléctrica y cuanto hay que pagar en el país y que el resto no paga.

Los agentes de la Amet tuvieran todo el respeto y la autoridad del mundo si actuaran en cumplimiento de la ley como si tuviesen una venda puesta, es decir, sin mirarle la placa a quien viola la ley. El país al que aspiramos todos requiere que todos los ciudadanos sean medidos con la misma vara.

Queremos una Amet que sólo vea la gravedad del delito sin fijarse en quién lo cometió.